84 F
Charleston
sábado, julio 31, 2021
InicioLocalesEl desafío de ser una Ecografista prenatal: Historia de Jessica Gómez

El desafío de ser una Ecografista prenatal: Historia de Jessica Gómez

Salud

Ser ecografista prenatal es una profesión que hace parte de la medicina y a la cual no todos están dispuestos a enfrentar. Pues la responsabilidad y carga emocional que lleva consigo misma se convierte en un desafío para estos especialistas.

En El Informador Newspaper te compartimos la historia de Jessica Gomez, una experta en ecografía prenatal que nació en Greenville, SC, en medio de una familia de colombianos que la vieron crecer en esta profesión.

Jessica trabaja con embarazos de alto riesgo para el Hospital Universitario de Carolina del Sur (MUSC), y aunque disfruta mucho de su labor, también ha vivido experiencias tristes al tener que notificar sobre malas noticias a sus pacientes.

Recibe nuestro resumen semanal de noticias, es gratis.

Pues un embarazo de alto riesgo significa que existe una mayor probabilidad de que el bebé o la madre experimenten problemas tales como desarrollo fetal anormal, trabajo de parto temprano (prematuro) y placenta previa.

Cada una de estas afecciones se ven reflejadas en las ecografías que Jessica realiza diariamente.

“Lo más triste es encontrar a veces bebés que no tienen cráneo y el cerebro está creciendo afuera, o que tienen defectos de corazón que es lo más popular”,

EXPRESÓ GÓMEZ.

Entre las mamás que ella recibe en el consultorio, alrededor de ocho pacientes forman parte de este grupos de embarazo de alto riesgo que se presenta usualmente en mujeres que tienen una condición de salud preexistente (como diabetes, hipertensión crónica, epilepsia, enfermedad renal, anemia falciforme, lupus o cáncer).

De igual manera, afecta en alguna ocasiones a las mujeres que tienen 35 años o más, a las que están embarazadas de múltiples bebés como gemelos, y a las que han experimentado abortos espontaneos, entre otras condiciones médicas. 

De este porcentaje de pacientes, Jessica afirma que al menos un 20% corresponde a la comunidad latina. 

Lo bueno y lo malo

Desde muy joven, esta mujer con alma de latina cuenta que despertó su interés de estudiar más sobre el ultrasonido y el desarrollo del bebé en el vientre de la madre. De ahí nace su vocación por esta profesión que le ha entregado momentos de felicidad y tristeza.

“Es muy bonito cuando veo la alegría en los padres de que por fin después de estar intentando tanto tiempo tener un embarazo sin problemas, con un bebé saludable y normal, pueden lograrlo. Eso se siente muy bien”,

EXPRESÓ JESSICA.

Además, esta profesional de la salud resalta que el ser bilingüe le ha traído mucha satisfacción ya que ha podido ayudar a las pacientes hispanas que no hablan el idioma inglés.

Por otra parte, algunos de los momentos que la han marcado también, es el tener que notificar de alguna anormalidad a los padres.

“Lo peor siempre es tener que dar malas noticias cuando se encuentra algo muy grave o cuando desafortunadamente se hace el ultrasonido y el bebé no tiene latido en el corazón, es algo muy triste pero hace parte de mi profesión”,

SEÑALÓ JESSICA.

Todo un desafío

El  mejor tiempo para detectar una anormalidad en el bebé es entre las 18 y 20 semanas, según expresa Jessica.

Durante una ecografía, las ondas sonoras rebotan en los huesos y los tejidos del bebé y forman una imagen que permite ver la forma y la posición del bebé dentro del útero. Este estudio también recibe el nombre de «ultrasonido» o «sonograma».

“No están solas, hay muchas mamás que también pasan por lo mismo y es bueno buscar a alguien en una situación similar para compartir la experiencias y aprender a sobrellevar los embarazos de alto riesgo”,

MANIFESTÓ LA ESPECIALISTA.
Jessica Gómez, Ecografista Prenatal

Y agregó, “el embarazo es duro para una mamá, no solo físicamente sino mentalmente también, y es muy necesario buscar ayuda”, instó Gómez.

Sin duda alguna, su profesión implica una alta responsabilidad ya que los sonógrafos prenatales son los encargados de examinar cuidadosamente la detección prenatal y el diagnóstico de anomalías para que el perinatólogo pueda ofrecer recomendaciones finales que mejoren los resultados finales del embarazo.

Sin embargo, Jessica Gómez ‘se le midió’ a este profesión, y orgullosamente se proyecta para continuar aprendiendo y educando a las madres por medio de este departamento de salud.

Siga conectado con El Informador en Facebook.

- Advertisment -

VEA TAMBIÉN