El Ayuntamiento de Folly Beach ha reabierto el debate sobre una práctica estacional. Aunque es emocionante para algunos, representa un peligro latente: el salto desde puentes a las vías fluviales. Por ello, los líderes municipales consideran que es momento de formalizar una prohibición para proteger tanto a los bañistas como a los navegantes.

Una propuesta que regresa tras una década

La ordenanza para prohibir esta actividad no es nueva. Fue presentada originalmente en 2013 por el exconcejal Dale Stuckey, pero no prosperó. Hoy, la administración busca alinear a Folly Beach con normativas de comunidades vecinas como Mount Pleasant, la ciudad de Charleston y el condado de Beaufort. En estos lugares, saltar desde puentes ya es ilegal.

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¿Por qué es peligroso saltar desde los puentes de Folly Beach?

Las autoridades locales, encabezadas por el jefe de policía Andrew Gilreath, advierten que los riesgos son multidimensionales y afectan a diversos grupos:

  • Corrientes traicioneras: La teniente administrativa Cierra Mitchell destaca que las fuertes corrientes bajo los puentes pueden atrapar incluso a nadadores experimentados tras el impacto.
  • Conflictos de tráfico: Puentes como el Crosby y el Lee Westbury tienen espacios muy reducidos entre la calzada y la acera. Esto pone en peligro a peatones y conductores.
  • Zonas de alta navegación: Ambos puentes están cerca de muelles activos. «Nuestras vías fluviales están muy concurridas con botes, motos acuáticas, kayakistas y practicantes de paddle surf», señaló Mitchell.

Falsas alarmas y salud mental

Un punto crítico mencionado por las autoridades es el impacto psicológico en los transeúntes. A menudo, los saltos por diversión son confundidos con intentos de autolesión, lo que satura las líneas del 911 y activa protocolos de emergencia innecesarios.

Consecuencias legales

De aprobarse la ordenanza, saltar desde un puente en Folly Beach pasará de ser una imprudencia a una infracción específica bajo la ley municipal. Esto estará sujeto a sanciones económicas.

El objetivo de los líderes municipales es claro: garantizar que residentes y turistas disfruten de la playa. Sin embargo, quieren que sea de una manera que no ponga en riesgo su integridad física ni la seguridad vial del estado.