Algunos recuerdos deben ser inolvidables y Carolina Mascarin se encarga de inmortalizarlos por medio de su lente.

Originaria de Bogotá- Colombia y muy activa en esta área del arte, esta latina llegó a Charleston en el 2003 a través de un intercambio estudiantil, después de haber trabajado para una agencia de noticias japonesa en su ciudad natal, donde se graduó como comunicadora social- periodista.

Mientras estuvo en la universidad, al mismo tiempo estudiaba fotografía ya que es algo que siempre le ha llamado la atención y a lo que actualmente se dedica por completo.

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“Hice radio, televisión y prensa pero la fotografía también es un medio de documentación y yo utilizo mucho la documentación visual a través de mis fotografías, es algo que realmente disfruto hacer”,

expresó Mascarin.

Además de ser un gusto que ha desarrollado por varios años, también se convirtió en una oportunidad para emprender su propio negocio ya que al convertirse en madre de tres hijos prefería hacer algo que le diera más libertad de tiempo.

“Después de tener hijos, estaba buscando una profesión referente al campo que yo había estudiado para poder ejercer pero también tener tiempo para mis hijos, y la fotografía me ha dado esa oportunidad de poder disfrutar los dos roles al mismo tiempo”,

manifestó la profesional.

Angel Mascarin Studios

Este reconocido emprendimiento nació de la unión de Carolina y su padre Edgar Angel, quién trabajaba como productor en televisión en Colombia y se mudó a Charleston por una oferta laboral.

Carolina Mascarin en compañía de su padre Edgar Angel, los dos han estado trabajando en este campo audiovisual por más de 20 años.

Al llegar a este país, los dos trabajan en medios de comunicación, pero decidieron hacer algo juntos para generar ingresos extras y aprovechar su conocimiento en este campo artístico.

Fue así cuando en el año 2004 Carolina y Ángel dieron inicio a este negocio familiar que se ha mantenido exitosamente durante los últimos 18 años.

“Empezamos a documentar fotografía y video para bodas y quinceañeras con una cámara pequeña que nos sirvió de apoyo para dar a conocer nuestro trabajo, y del cual hemos aprendido mucho durante todo este tiempo”,

contó la emprendedora al Informador Newspaper.

Desde ese entonces, son cientos de familias las que han pasado por las cámaras de estos colombianos apasionados por su labor y por servirle a la comunidad latina de Charleston.

Manteniendo las tradiciones

El mercado hispano ha sido el mayor enfoque para esta profesional de la fotografía ya que tiene la ventaja de haber vivido en medio de esta cultura y conoce muy bien las tradiciones.

“Nosotros tenemos diferentes costumbres en comparación con la comunidad anglo y es algo que siempre hemos querido conservar para ofrecer a la comunidad hispana. Como también, creo que eso nos diferencia de los demás fotógrafos de la ciudad”,

enfatizó Mascarin.

Inmortalizar estos momentos especiales ha sido una de las mayores satisfacciones para Carolina. Desde quinceañeras, así como bodas, sesiones familiares, sesiones de maternidad o fotos de perfil profesional, son solo algunos de los servicios que se pueden encontrar en Angel Mascarin Studios.

“Hacer parte de estos momentos tan íntimos para las familias es algo muy especial para nosotros. Me encanta fotografiar las bodas y ver esa conexión entre las parejas, o también las fotos familiares porque algunas las he tomado desde que los niños eran pequeños y ya algunos son adultos así que ser parte de ese proceso familiar es algo bastante bonito”,

indicó la colombiana.

El estilo de sus fotos son una combinación entre colores muy marcados, buena definición de luz y sobre todo expresivas, son imágenes con intención y que hablan por sí solas.

“Cuando hago fotografía me gusta mucho capturar las que expresan una emoción, las que están documentando una historia. Algunas de ellas las hago con luz natural, otras con luz artificial en exteriores y siempre tratando de marcar muy bien el color en la post producción”,

reveló la artista.

Y recomendó a quienes están interesados en iniciarse en este campo de la fotografía: “la creatividad es un músculo que uno tiene que estar constantemente ejercitando si quiere marcar la diferencia. Hay que estar haciendo una práctica diaria, el estar siempre con una cámara o celular tratando de buscar diferentes maneras de comunicar algo que uno quiera y así poder definir su propio estilo”.

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