Trabajar en el área de salud es todo un desafío, pero ser enfermera viajante de cuidados intensivos, esposa y madre de mellizas al mismo tiempo, es una profesión a la que muy pocas se apuntan.

Y este es precisamente el caso de Marcela Galvez, una colombiana residente de Charleston que viaja cuatro veces a la semana a Columbia, SC al hospital de Prisma Health para cumplir con su pasión de ayudar a las personas que están en un estado crítico de salud.

Sus días transcurren entre el ajetreo de ser mamá de Mía y Cloe, dos hermosas mellizas de 4 años de edad, el esfuerzo continuo para dedicarle tiempo a su familia y las largas jornadas de trabajo que siempre terminan siendo exhaustivas por las horas que pasa en carretera.

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Marcela Galvez en compañía de sus hijas Mía y Cloe.

Pero debido a la escasez del personal de enfermería en época de pandemia, Marcela tomó el riesgo de aceptar esta oferta como enfermera viajante. Un arte que le heredó a su padre quién es médico de profesión.

“Yo siempre quise estudiar medicina y ser médica porque mi papá también lo es, sin embargo las cosas cambiaron y hasta que cumplí 28 años fue que inicié mi carrera de enfermería. Es bastante difícil equilibrar mi profesión y mi tiempo en familia, pero mi esposo ha sido un apoyo muy grande en todo este proceso y es algo que amo hacer”,

INDICÓ LA PROFESIONAL DE LA SALUD.

Del Quirófano a la UCI

Sus inicios en enfermería fueron dentro del quirófano, ella era la encargada de que la sala de operaciones “corriera”, es decir, la enfermera circulante y única responsable después del cirujano que estaba muy cerca del paciente y verificando que nadie se contaminaran los guantes, el vestier, entre otras funciones.

Marcela era prácticamente la mano derecha del cirujano y la coordinadora de que se cumpliera con todos los protocolos necesarios para que los procedimientos quirúrgicos fueran un éxito.

“Trabajando en esta área fue que me di cuenta lo que es el trabajo de una enfermera de anestesia, no es siempre el anestesiólogo el que pone a dormir el paciente sino que la mayoría son enfermeras de anestesia que trabajan bajo la guía de un doctor y ese médico se encarga de monitorearlas”,

REVELÓ GALVEZ.

Así que esta latina empezó a despertar el gusto por esta rama de enfermería, que además del posgrado que se necesita para lograrlo, también exige mínimo un año de cuidado crítico en una unidad de cuidados intensivos, (UCI).

Algunos de los pacientes que llegan a esta unidad pueden hacerlo por motivos como un accidente, por una falla cardiaca, un ataque al corazón o un derrame cerebral. Son personas que están en un estado realmente crítico de salud o al borde la muerte.

“Pasar del quirófano a la UCI fue una experiencia que me hizo sentir como si yo estuviera recién graduada otra vez porque en esta unidad tienes ese contacto directo con el paciente las 12 horas al día, cualquier cambio puede ser muy crítico y yo soy la encargada de estar ahí con ellos”,

MANIFESTÓ LA ENFERMERA.

Aunque su mayor satisfacción ha sido siempre poder educar a los pacientes, ayudarlos y salvar su vida. Marcela también confiesa que uno de los momentos más duros de esta profesión es cuando algunos de ellos fallecen.

“Esto es algo que he ido trabajando mucho para que no afecte mi estado emocional, hay que tener personalidad para ejercer este arte y hay que entender que son cosas que pasan, que a veces no están a nuestro control y que pueden suceder a cualquier hora y en cualquier hospital”,

EXPRESÓ LA ESPECIALISTA.

Su meta a corto plazo

Marcela está próxima a iniciar su posgrado en enfermería de anestesia para regresar al quirófano y cumplir una de sus metas que es avanzar en su carrera profesional.

Después de estar ejerciendo esta importante labor por más de 9 años, la enfermera destaca que el siguiente paso a seguir es poder impactar la vida de más personas en la sala de cirugías; le gustaría trabajar en un centro quirúrgico ambulante donde la mayoría de los pacientes entren por cirugías ambulatorias o mínimas.

“Quiero seguir especializándome cada día para aportar mi conocimiento a la comunidad. Esto es algo que toda la vida quise hacer y siempre he sentido ese llamado. De igual manera, quiero tener más flexibilidad de tiempo para compartir con mis hijas y esposo, ser madre es algo que siempre soñé y lo disfruto mucho”, puntualizó la ejemplar latina.

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