El TPS sigue siendo una herramienta vital para la estabilidad económica y social de miles de salvadoreños en Estados Unidos.
El TPS sigue siendo una herramienta vital para la estabilidad económica y social de miles de salvadoreños en Estados Unidos. | Noticias El Informador. Foto Crédito: EFE / Alejandra Arredondo

Este martes vence el plazo para que más de 230,000 salvadoreños renueven su Estatus de Protección Temporal (TPS), un beneficio migratorio clave que les permite trabajar y residir legalmente en Estados Unidos. A pesar de la nueva prórroga extendida hasta el 9 de septiembre de 2026, activistas temen que muchos beneficiarios pierdan esta oportunidad y queden expuestos a la deportación.

Salvadoreños en riesgo de deportación por falta de renovación
Organizaciones como la Asociación de Salvadoreños de Los Ángeles (ASOSAL) advierten que aquellos que no renueven su TPS podrían enfrentar deportación inmediata y la pérdida de sus permisos de trabajo.

El Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) estima que más de 232,000 salvadoreños son elegibles para renovar este beneficio, otorgado por la administración de Joe Biden. Sin embargo, Tejada expresó su preocupación porque este año no ha visto una participación activa en el proceso de re inscripción, lo que atribuye a la falta de información sobre la renovación.

El TPS bajo la administración de Trump

El TPS otorgado a los salvadoreños fue inicialmente amenazado por el gobierno de Donald Trump en el 2018, cuando se intentó cancelar el programa para El Salvador, Honduras, Nepal, Nicaragua, Haití y Sudán, lo que desencadenó una batalla legal encabezada por inmigrantes y ciudadanos estadounidenses.

En su segundo mandato, Trump ha retomado sus medidas restrictivas contra el TPS, poniendo fin recientemente al amparo para unos 350,000 venezolanos y revocando el beneficio para más de medio millón de haitianos.

A pesar de estas acciones, el gobierno ha mantenido el TPS para El Salvador, otorgado en 2001 tras los devastadores terremotos que afectaron al país centroamericano. Para el analista político Miguel Tinker Salas, esta decisión responde a intereses estratégicos de Estados Unidos para facilitar la recepción de inmigrantes deportados.

Impacto económico y relaciones políticas

La relación entre los gobiernos de Trump y Nayib Bukele ha influido en el manejo del TPS. En febrero, el secretario de Estado Marco Rubio se reunió con Bukele para discutir temas migratorios y de seguridad, mientras que el sábado pasado, el gobierno de Trump deportó a más de 250 migrantes a El Salvador, a pesar de una orden judicial en contra.

Las remesas familiares son un factor clave en esta relación. En 2024, El Salvador recibió cerca de 8,500 millones de dólares en remesas, representando un aumento del 2.5 % respecto a 2023. Esta dependencia económica refuerza la cooperación entre ambos países en temas migratorios.

El TPS sigue siendo una herramienta vital para la estabilidad económica y social de miles de salvadoreños en Estados Unidos. Sin embargo, la falta de información y el contexto político complejo podrían poner en riesgo el estatus migratorio de miles de personas.