Las labores de rescate continúan en La Guaira, Caracas y otras zonas del norte del país, con 1,520 heridos y unas 200 personas atrapadas entre escombros.
El balance por los terremotos en Venezuela subió a por lo menos 188 muertos y 1,520 heridos, mientras los equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes en Caracas, La Guaira y otras zonas del norte del país.
Alrededor de 200 personas permanecen atrapadas entre escombros. Las labores de rescate avanzan entre edificios colapsados, daños estructurales, interrupciones de servicios y nuevas réplicas después de los dos sismos principales.
Los terremotos ocurrieron la noche del miércoles 24 de junio con menos de un minuto de diferencia. El primer sismo tuvo una magnitud de 7,2 y el segundo alcanzó magnitud 7,5, de acuerdo con datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Los epicentros fueron ubicados en el norte-centro de Venezuela, en una zona sísmica vinculada al límite entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana.
La Guaira y Caracas concentran los rescates
La Guaira sigue entre las zonas más golpeadas por los terremotos.
En sectores costeros del estado se reportaron edificios colapsados, daños en hospitales, cortes de electricidad y fallas en servicios básicos. Catia La Mar, Caraballeda y áreas cercanas al litoral aparecen entre los puntos donde los equipos de emergencia continúan trabajando entre estructuras dañadas.
En Caracas también se registraron derrumbes y evacuaciones preventivas. Residentes de varios sectores pasaron la noche en calles, plazas o espacios abiertos ante el temor de nuevas réplicas y por el riesgo de ingresar a edificios con grietas o daños visibles.
Las autoridades venezolanas declararon estado de emergencia después de los sismos. La respuesta nacional se concentra en búsqueda y rescate, atención médica de heridos, evaluación de infraestructura y traslado de personas afectadas hacia espacios de recepción o refugio.
Las cifras pueden cambiar conforme los equipos de emergencia ingresen a zonas donde todavía hay estructuras inestables o comunicación limitada.
Estados Unidos y Naciones Unidas movilizan apoyo
Estados Unidos informó que mantiene contacto con autoridades venezolanas y que está movilizando asistencia para responder a la emergencia.
La ayuda incluye coordinación para recursos de búsqueda y rescate, suministros médicos, asistencia humanitaria y apoyo para los primeros días posteriores al desastre.
Naciones Unidas activó coordinación internacional para el despliegue de equipos de búsqueda y rescate urbano. La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) trabaja con el equipo humanitario en Caracas y con autoridades venezolanas para identificar prioridades.
El jefe humanitario de la ONU, Tom Fletcher, informó que la respuesta incluye apoyo de búsqueda y rescate, ayuda de emergencia para sobrevivientes y coordinación con equipos internacionales.
La Cruz Roja atiende necesidades en zonas afectadas
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja informó que la Cruz Roja Venezolana responde a las necesidades que comienzan a surgir después de los sismos.
La respuesta incluye apoyo a personas evacuadas, atención a necesidades básicas y coordinación con equipos locales en zonas afectadas. Hospitales y centros de salud atienden heridos mientras continúa la evaluación de daños en infraestructura médica.
Direct Relief informó que mantiene comunicación con organizaciones locales y regionales sobre necesidades médicas y que movilizará ayuda para responder a solicitudes inmediatas y de corto plazo.
Los terremotos pueden generar lesiones traumáticas, heridas por caída de escombros, lesiones por aplastamiento y complicaciones de salud en personas desplazadas o sin acceso regular a medicamentos. Entre los insumos médicos más necesarios en emergencias sísmicas están materiales para heridas, suministros quirúrgicos, antibióticos y kits para primeros respondedores.
El cierre de Maiquetía complica vuelos y asistencia
El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, principal conexión aérea para Caracas, sufrió daños después de los terremotos y sus operaciones fueron suspendidas mientras se evalúa la infraestructura.
El cierre afecta vuelos nacionales e internacionales, así como la llegada de pasajeros, personal de apoyo y parte de la asistencia que normalmente entra por la principal terminal aérea del país.
Varias aerolíneas cancelaron o ajustaron rutas hacia Caracas después de la emergencia. Las interrupciones también afectan a familias que intentan confirmar vuelos, localizar pasajeros o coordinar salidas desde Venezuela.
En Caracas también se reportaron suspensiones en servicios de transporte público, incluidos metro y ferrocarril, además de daños en edificios, cortes eléctricos y problemas de comunicación en algunas zonas.
Las réplicas aumentan el riesgo en edificios dañados
Venezuela ha registrado múltiples réplicas después de los dos sismos principales.
El evento fue descrito por especialistas como un doblete sísmico, una secuencia en la que dos terremotos de magnitud similar ocurren con muy poca diferencia de tiempo y en una zona cercana. En este caso, el segundo sismo fue el más fuerte y ocurrió segundos después del primero.
Las réplicas pueden aumentar el riesgo en edificios ya debilitados. En zonas con grietas, colapsos parciales o daños visibles, los equipos de rescate trabajan con la posibilidad de nuevos movimientos mientras buscan sobrevivientes.
El norte de Venezuela se encuentra en una zona sísmicamente activa vinculada al límite entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. Esa región tiene sistemas de fallas capaces de generar terremotos importantes.
La emergencia golpea a un país con necesidades previas
La respuesta al desastre ocurre en un país que ya enfrentaba necesidades humanitarias amplias antes de los terremotos.
Organismos internacionales habían señalado previamente que millones de personas en Venezuela requerían algún tipo de asistencia humanitaria por dificultades económicas, acceso irregular a servicios, problemas de salud, movilidad humana y limitaciones en infraestructura.
Los sismos agregan presión sobre hospitales, sistemas de agua, electricidad, transporte, comunicaciones y viviendas. Las zonas más golpeadas necesitan equipos de búsqueda, atención médica, refugio temporal, alimentos, agua potable, medicamentos y evaluación de estructuras.
La coordinación internacional se concentra ahora en rescate urbano, asistencia médica y apoyo a personas que perdieron vivienda o permanecen fuera de sus hogares.
El trabajo continúa en zonas con edificios colapsados
El conteo más reciente reporta al menos 188 muertos, 1,520 heridos y unas 200 personas atrapadas entre escombros.
Las labores de búsqueda y rescate continúan en La Guaira, Caracas y otros estados afectados del norte de Venezuela.
Naciones Unidas, Estados Unidos, la Cruz Roja, Direct Relief y otros actores humanitarios mantienen acciones de respuesta mientras se definen nuevas necesidades en el terreno.
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