Charleston, SC.– La jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Ketanji Brown Jackson visita el Museo Internacional Afroamericano de Charleston conocido como IAMM por sus siglas, marcando un hecho histórico antes del inicio del nuevo período judicial de 2025. Acompañada por su esposo, el doctor Patrick Jackson, la magistrada recorrió el museo junto al juez federal Richard Gergel y su esposa Belinda Gergel.
Durante su visita, la primera mujer afroamericana en ocupar un asiento en la Corte Suprema conoció la colección del museo y compartió un diálogo con su equipo directivo. El recorrido permitió a la jueza Jackson conectarse con las raíces históricas que el museo preserva: los relatos no contados de generaciones afroamericanas. La visita coincidió con el primer aniversario de su histórica confirmación, un hecho que resalta el poder simbólico de su presencia en Charleston.
Este encuentro entre historia y justicia representa un momento de profunda reflexión. El museo, ubicado en el sitio histórico de Gadsden’s Wharf, recuerda el paso de miles de africanos esclavizados que llegaron a América a través de Charleston. Para la jueza Jackson, recorrer esos espacios fue también rendir homenaje a los ancestros y reconocer el valor de la memoria colectiva.

Símbolos de historia y orgullo afroamericano
La presidenta y directora ejecutiva del museo, Dra. Tonya M. Matthews, destacó la relevancia de esta visita. “Cada generación tiene la responsabilidad de preservar la historia y ser testigo de su desarrollo. La designación de la jueza Ketanji Brown Jackson marcó un momento definitorio para nuestra nación”, expresó Matthews.
Según la directora, la apertura del museo un año después de la confirmación de Jackson simbolizó un poderoso mensaje de posibilidad y esperanza. “Si ella es posible, nosotros somos posibles”, afirmó emocionada. La ejecutiva reconoció que recibir a la jueza fue un momento profundamente personal y de orgullo para todo su equipo.
Durante la visita, el IAAM obsequió a la magistrada un collar de «sweetgrass», elaborado por el artista local Corey Alston, descendiente de una quinta generación de artesanos. La pieza fue confeccionada con materiales recogidos directamente del Jardín Memorial de los Ancestros Africanos, un espacio sagrado dentro del museo. El gesto representó un vínculo tangible entre la historia, la resiliencia y la herencia cultural afroamericana en el Lowcountry.
Además, la jueza Jackson recibió objetos de la colección del museo y el libro infantil “Your Crown Shines: For Ketanji Brown Jackson and You”, escrito por Jessica Care Moore e ilustrado por Dare Coulter. Cada detalle de la ceremonia estuvo cargado de simbolismo y gratitud.

Un legado que conecta generaciones
La visita de Ketanji Brown Jackson al IAAM de Charleston se une a la lista de figuras destacadas que han recorrido sus salas. Entre ellos, el presidente Joe Biden, el presentador Charlamagne Tha God y el actor Chris Rock. Todos han buscado comprender más a fondo la historia de la diáspora africana y sus raíces en Estados Unidos.
El museo se ha consolidado como un espacio permanente dedicado a preservar la memoria y las contribuciones del pueblo afroamericano a la nación y al mundo. Su misión es conectar el pasado con el presente y crear un diálogo educativo e inclusivo. Por ello, la presencia de la jueza Jackson reafirma la importancia del museo como símbolo de unidad, justicia y representación.
La visita de Ketanji Brown Jackson al IAAM de Charleston también refuerza el papel de la ciudad como epicentro de la historia afroamericana. Charleston continúa siendo un lugar donde convergen la memoria, la educación y la cultura. Su comunidad y visitantes encuentran allí un espacio de reflexión sobre las luchas, logros y esperanzas que han moldeado el país.
Un futuro de orgullo y resiliencia
El IAAM invita a personas de todo el mundo a conocer este legado. Sus exposiciones resaltan la historia, cultura e impacto de los descendientes de la diáspora africana, celebrando su fortaleza y creatividad.
Con esta visita, la jueza Jackson no solo exploró un espacio histórico, sino que también fortaleció el vínculo entre justicia, identidad y herencia cultural. Su paso por Charleston quedará grabado como una reafirmación de la importancia de recordar y honrar a quienes construyeron los cimientos de la nación.
El mensaje de esta jornada es claro: la historia continúa viva en cada gesto de reconocimiento y en cada esfuerzo por preservar la memoria. Así, el Museo Internacional Afroamericano de Charleston reafirma su compromiso de educar, inspirar y unir a las generaciones a través del poder transformador de la historia.
