Columbia, SC. – El gobernador Henry McMaster propone inversión de 1 billón de dólares en carreteras como eje central de su presupuesto ejecutivo 2026 en Carolina del Sur. Dicha propuesta será presentada antes del regreso legislativo del 13 de enero.
Primariamente, el plan solicita 1.1 mil millones de dólares adicionales destinados exclusivamente a infraestructura vial. Según el gobernador, la inflación y los costos laborales han elevado los presupuestos y retrasado proyectos clave.
Además, McMaster afirma que el crecimiento poblacional acelera el desgaste de carreteras existentes. Carolina del Sur superó los cinco millones de habitantes y enfrenta una demanda vial sin precedentes.
Crecimiento poblacional y presión sobre la infraestructura
En este contexto, el estado experimenta uno de los crecimientos demográficos más rápidos del sureste. Este aumento genera mayor tráfico, congestión urbana y deterioro acelerado de las vías.
Por otro lado, las proyecciones oficiales indican que la población alcanzará 6.6 millones de residentes para el año 2040. Esta tendencia obliga a planificar inversiones a largo plazo. Por ello, la administración McMaster sostiene que actuar ahora es esencial. Retrasar obras incrementaría costos futuros y afectaría la competitividad económica del estado.

Inflación y sobrecostos en proyectos viales
Asimismo, el Departamento de Transporte de Carolina del Sur ha reportado incrementos significativos en proyectos interestatales. La inflación en materiales y mano de obra ha sido determinante.
En primer lugar, la ampliación de la Interestatal 26 entre Charleston y Columbia aumentó 50 por ciento. El costo pasó de aproximadamente dos mil millones a tres mil millones de dólares.
De igual manera, la ampliación de la Interestatal 95 desde la frontera con Georgia hasta Point South subió 132 por ciento. El presupuesto creció de 980 millones a casi 2.3 mil millones.
Finalmente, el proyecto Carolina Crossroads, conocido como Malfunction Junction, aumentó 33 por ciento. El costo pasó de dos mil millones a casi 2.8 mil millones de dólares.
Mantener proyectos activos y en calendario
Ante este panorama, McMaster insiste en la necesidad de usar excedentes estatales. El objetivo es evitar paralizaciones y cumplir los cronogramas establecidos.
Según el gobernador, el estado no puede crear más tiempo. Sin embargo, sí puede asignar recursos estratégicos para mantener las obras en marcha.
En consecuencia, la propuesta busca estabilidad financiera para el SCDOT. Esto permitiría planificar con mayor certeza y reducir riesgos operativos.
“Respaldo plenamente la propuesta del gobernador Henry McMaster para fortalecer la infraestructura vial del estado. El progreso generacional que estamos construyendo requiere inversión sostenida, coordinación estatal y una planificación responsable. Mi compromiso es entregar un sistema de transporte moderno que impulse la economía, mejore la seguridad vial y eleve la calidad de vida de todos los ciudadanos”,
Justin Powell, Secretario de Transporte

Nuevas ampliaciones incluidas en la propuesta
Además de cubrir sobrecostos, la inversión permitiría avanzar en nuevas ampliaciones interestatales. Estas obras buscan aliviar la congestión en zonas de alto crecimiento.
Entre los proyectos destacados se encuentra la Interestatal 85 en los condados Anderson y Oconee. También figura la Interestatal 77 en los condados Chester y York.
De este modo, el plan apunta a mejorar conectividad regional. La estrategia también refuerza corredores clave para comercio y logística.
Debate legislativo
Mientras tanto, un comité especial de la Cámara prepara un plan integral de infraestructura. Los líderes legislativos aseguran que todas las opciones serán consideradas.
El Comité Ad Hoc de Modernización del SCDOT se reunirá el 13 y 15 de enero. Estas sesiones buscarán acelerar proyectos y reducir congestión urbana. En 2024, Carolina del Sur recaudó 18 mil millones de dólares en impuestos. De ese total, 7.5 mil millones provinieron de impuestos sobre ingresos, con un aumento del cinco por ciento.
En conclusión, McMaster propone inversión de 1 billón de dólares en carreteras como respuesta al crecimiento y la inflación. La propuesta busca anticiparse a la demanda futura. A medida que avance el debate legislativo, se definirán ajustes y prioridades. Sin embargo, la infraestructura vial ya domina la agenda presupuestaria.
