Columbia, SC.- Carolina del Sur aprueba inversión energética de $700 millones tras una votación unánime en la Asamblea Legislativa estatal. La medida autoriza nueva deuda para proyectos clave de generación eléctrica. La decisión se produce en medio de un crecimiento sostenido de la demanda energética en todo el estado.
La inversión será ejecutada por Santee Cooper, la empresa estatal de servicios eléctricos. La compañía busca modernizar una red que enfrenta presión operativa desde hace varios años. El plan apunta a reforzar la capacidad de generación con infraestructura basada en gas natural.
Distribución de los fondos
Del total aprobado, $120 millones de dólares se destinarán a los trabajos iniciales de una nueva planta en el condado de Colleton. Los recursos cubrirán preparación del terreno y compra de equipos.
Otros $123 millones financiarán nuevas turbinas en la planta ubicada en Georgetown. Además, $272 millones serán utilizados para ampliar la capacidad operativa del complejo energético de Anderson.
Estas inversiones forman parte de un programa de expansión a diez años diseñado por la empresa estatal. El objetivo es asegurar suministro estable ante el crecimiento industrial y poblacional.

El proyecto de mayor escala
La nueva planta será construida cerca de Canadys, junto al río Edisto, en asociación con la empresa Dominion. Su función será reemplazar generación a base de carbón y aportar energía despachable para cubrir picos de consumo.
Con una capacidad estimada de 2.200 megavatios el proyecto es considerado el eje central del nuevo esquema energético regional.
Sin embargo, el costo total de esta planta se elevó a 5.000 millones de dólares. La cifra duplica las estimaciones iniciales presentadas el año pasado. El aumento refleja el encarecimiento global de turbinas, materiales y equipos especializados.
Tarifas y financiamiento bajo debate
Santee Cooper informó que la deuda no será respaldada por impuestos estatales. El financiamiento se apoyará en los ingresos propios de la empresa. No obstante, su director ejecutivo confirmó que existirán aumentos en las tarifas eléctricas. Según la compañía, los ajustes estarán alineados con la inflación.
Este anuncio generó inquietud entre legisladores y analistas. Para muchos, el riesgo está en trasladar el peso del financiamiento al consumidor final. El tema se convirtió en uno de los puntos más sensibles del debate público.
Advertencias desde el poder legislativo
Durante la discusión, varios representantes advirtieron que los hogares y pequeños negocios ya enfrentan altos costos de energía. También se cuestionó el impacto futuro del precio del gas por el aumento de exportaciones desde Estados Unidos.
La empresa defendió su estrategia y sostuvo que el gas sigue siendo la opción más confiable para un suministro continuo. En este punto del proceso, Carolina del Sur aprueba inversión energética de 700 millones mientras crecen las dudas sobre su impacto social a mediano plazo.
Próxima Etapa
Antes de iniciar las obras, los proyectos deberán recibir autorización de los entes reguladores del estado. La solicitud formal será presentada en diciembre para su evaluación técnica y ambiental.
Si el cronograma se mantiene, la nueva planta entraría en operación alrededor del año 2033. La decisión redefine el rumbo del sistema eléctrico estatal y consolida al gas como pilar de su nueva matriz energética.
Al mismo tiempo, abre un nuevo escenario de presión sobre las tarifas y la economía doméstica. En este contexto, Carolina del Sur aprueba inversión energética de 700 millones como una apuesta de largo plazo cuyo costo final recaerá sobre los usuarios.
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