El gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, firmó y promulgó oficialmente la Ley 4756 de la Cámara de Representantes, conocida como la Ley de Privacidad Física Estudiantil. Esta nueva legislación regula el uso de los espacios compartidos, como baños y vestuarios, en los centros educativos públicos del estado. Además, lo hace basándose estrictamente en el sexo biológico de nacimiento.
¿Qué establece la Ley 4756 sobre los baños y vestuarios escolares?
La nueva normativa estatal impone directrices claras para todas las instituciones educativas financiadas con fondos públicos, desde la educación básica hasta el nivel superior.
Los puntos principales de la ley incluyen:
- Uso por sexo biológico: Los baños, vestuarios y cambiadores compartidos en escuelas primarias, secundarias y universidades públicas se destinarán exclusivamente a personas de un solo sexo. Además, este será definido como el sexo biológico observado o verificado al nacer.
- Instalaciones individuales: Las escuelas y universidades tendrán la obligación de proporcionar alternativas individuales (como baños privados o vestuarios unifamiliares) a aquellos estudiantes que así lo soliciten.
- Viajes escolares y alojamiento universitario: En los viajes escolares con pernoctación, ningún estudiante podrá ser obligado a compartir habitación con personas del sexo opuesto (salvo familiares directos). Asimismo, las universidades públicas deberán ofrecer la opción de dormitorios compartidos exclusivamente con personas del mismo sexo biológico.
Excepciones y sanciones por incumplimiento
La legislación contempla excepciones específicas para labores de mantenimiento y custodia, emergencias médicas, asistencia a personas con discapacidad o padres que ayudan a sus hijos menores.
No obstante, las instituciones que no cumplan con la ley enfrentarán severas consecuencias. Por ejemplo, los distritos escolares y universidades públicas que infrinjan la normativa podrían sufrir la retención del 25% de ciertos fondos operativos estatales. Además, los ciudadanos que consideren que una escuela viola la ley podrán interponer demandas civiles.
Fuerte rechazo de la ACLU de Carolina del Sur
La promulgación de la ley generó una reacción inmediata por parte de organizaciones de derechos civiles. Jace Woodrum, director ejecutivo de la ACLU de Carolina del Sur y primer director transgénero de dicha filial, emitió un comunicado oficial criticando duramente la medida.
«A todos nos preocupa la seguridad y la privacidad de los estudiantes; esta ley no trata de eso. Esta ley trata de dificultar la vida de un pequeño grupo de estudiantes que ya enfrentan mayores riesgos de acoso escolar, hostigamiento y violencia», afirmó Woodrum.
El dirigente de la ACLU señaló que, durante décadas, los educadores han garantizado la privacidad de todos los alumnos sin necesidad de excluir a los jóvenes transgénero, y acusó a los líderes políticos de instrumentalizar el tema:
«Nuestros legisladores tienen la responsabilidad de proteger a todos los estudiantes, incluidos los jóvenes transgénero. Si realmente les preocupara la privacidad y la seguridad, invertirían en cubículos, mamparas de privacidad e instalaciones individuales. En cambio, prefieren tratar a los jóvenes transgénero como marginados».
Finalmente, Woodrum envió un mensaje de apoyo a la comunidad LGBT+ del estado, asegurando que la organización continuará luchando legal y socialmente contra los efectos de esta legislación.
