El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ofreció detalles inéditos sobre la estrategia actual hacia Venezuela, enfocándose en lo que denomina una «fase de recuperación» tras la salida de Nicolás Maduro. Según Rubio, el objetivo principal de la administración es transformar al país en un socio estratégico «amistoso, estable y próspero» en el Hemisferio Occidental.
Adiós a la influencia de Rusia, China e Irán
Rubio fue enfático al describir la situación previa como un «riesgo estratégico enorme». Aseguró que Venezuela operaba como la base principal para los adversarios de EE. UU.:
- China: Recibía petróleo con descuentos de hasta $20 dólares por barril solo para pagar deuda.
- Rusia e Irán: Utilizaban el territorio como centro de operaciones militares y logísticas.
- Narcotráfico: El régimen saliente cooperaba abiertamente con grupos como las FARC y el ELN.
«Era una situación insostenible que ya se abordó. Ahora la pregunta es qué pasará en adelante», afirmó Rubio.
El nuevo mecanismo del petróleo: De Rusia a Estados Unidos
Uno de los puntos más relevantes de la declaración es el control de los ingresos petroleros. Rubio explicó que, para evitar una crisis fiscal y garantizar servicios básicos, se ha creado un mecanismo de control financiero:
- Venta a precio de mercado: El petróleo venezolano ya no se venderá con descuentos opacos a China, sino a precios internacionales.
- Cuentas supervisadas: Los fondos se depositan en cuentas monitoreadas por EE. UU. para asegurar que se gasten en medicinas, alimentos y salarios públicos.
- Suministro de diluyentes: Venezuela ha pasado de depender al 100% de Rusia para obtener los diluyentes necesarios para procesar su crudo pesado, a obtenerlos al 100% de los Estados Unidos.
«No vamos a financiar el sistema que existía en el pasado; el dinero ahora debe beneficiar al pueblo venezolano», sentenció Rubio.
Los tres pilares de la transición democrática
El Secretario de Estado subrayó que la recuperación de Venezuela no ocurrirá de la noche a la mañana, pero destacó avances significativos en menos de un mes:
1. Estabilidad inmediata
Se ha evitado una guerra civil y un éxodo masivo adicional gracias a conversaciones directas con quienes controlan el aparato gubernamental y las fuerzas del orden.
2. Recuperación de la industria
Rubio destacó la aprobación de una nueva ley de hidrocarburos que elimina restricciones de la era chavista, permitiendo la inversión privada y buscando una «industria petrolera normalizada» libre de corrupción.
3. Apertura política y presos políticos
Aunque reconoció que el proceso es más lento de lo deseado, Rubio confirmó la liberación de presos políticos (estimados en unos 2,000) y el inicio de un espacio donde las voces de la oposición puedan expresarse.
¿Qué sigue para Venezuela?
El objetivo final, según el funcionario, son elecciones libres y justas. Rubio aclaró que celebrar comicios no es suficiente si la oposición no tiene acceso a medios o si los candidatos son inhabilitados sistemáticamente.
«Estamos mucho mejor en Venezuela que hace cuatro semanas. Tengo la esperanza de que estaremos mejor en seis o nueve meses de lo que habríamos estado si Maduro siguiera allí», concluyó.
