El fin de semana del Día de los Caídos (Memorial Day) atrajo a grandes multitudes a las costas de Carolina del Sur. A pesar del histórico aumento en los precios de los combustibles en todo el país, las playas lucieron abarrotadas y el tráfico se mantuvo denso en la región de Lowcountry.

Según datos de GasBuddy, se estima que los estadounidenses gastaron 2,000 millones de dólares más en gasolina durante este fin de semana festivo en comparación con el año anterior. Sin embargo, este impacto al bolsillo no frenó las ganas de viajar de los turistas.

Turistas cruzan el país para llegar a Lowcountry

Durante todo el puente festivo, Folly Beach recibió a visitantes de diversos estados de la Unión Americana, quienes coincidieron en que la experiencia justificó los costos adicionales del viaje.

  • El impacto en el bolsillo: Según la AAA, el precio promedio nacional de la gasolina se situó rondando los 4.50 dólares por galón, una cifra muy superior a los 3.18 dólares registrados en el mismo periodo del año pasado.
  • La perspectiva del viajero: Kody Kansas, un turista que condujo desde Wisconsin, admitió su sorpresa por la cantidad de gente. «Está mucho más lleno de lo que imaginaba. Con los precios actuales, no ha sido un viaje barato, pero al conducir hacia el sur logré conseguir gasolina a 4 dólares el galón», comentó.

Por su parte, Julian Andreone, un visitante de Washington, D.C., reflexionó sobre la situación económica actual: «Por suerte, tenemos la fortuna de poder venir de viaje. Pero sabemos que el 60% del país vive al día, de cheque en cheque».

Comerciantes locales prevén un verano récord

Para los empresarios y comercios de Folly Beach, la masiva afluencia de público es la señal más alentadora de cara a la temporada alta de verano.

«La playa está abarrotada. Cada segundo que pasa, se llena más. No creo que ni la lluvia vaya a detener a la gente hoy», afirmó optimista Woody Norris, propietario del conocido negocio local Booze Pops.

El sector restaurantero también comparte este entusiasmo. Cameron Ross, gerente general de KoKo’s on the Pier, destacó el deseo reprimido de los ciudadanos por salir de vacaciones: «Sin duda veo que el turismo va en aumento. Los estadounidenses quieren viajar y nosotros estamos aquí para recibirlos».

Con las playas al máximo de su capacidad y una constante circulación de peatones, la región de Lowcountry arranca la temporada estival con proyecciones de crecimiento económico muy favorables, demostrando que el turismo de playa sigue siendo una prioridad para las familias norteamericanas.