Foto crédito: Mike Coppola/MG25/Getty Images

La música latina no es solo entretenimiento, es poder económico y cultural.

La industria musical latina en Estados Unidos está superando el crecimiento general del mercado musical, generando miles de millones en ingresos globales e impulsando la relevancia de las marcas.

Casi uno de cada tres adultos afirma que es muy probable que compre productos de una marca que colabore con Bad Bunny, lo que subraya su impacto comercial cuantificable.

Entre los hispanoamericanos, el 42 % considera a Bad Bunny como una de las figuras más influyentes de la cultura pop estadounidense, lo que destaca su papel más allá de la música, en la intersección entre identidad, comunidad e influencia.

Tras su histórica victoria como Álbum del Año, Bad Bunny sube al escenario este domingo como el primer artista latino y hispanohablante en solitario que encabeza el espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl.

Con 20 000 millones de reproducciones solo este año, su influencia es innegable, hasta tal punto que sus fans incluso están tomando clases de español para conectar con su actuación.

Pero más allá del escenario y las estadísticas, su trayectoria tiene que ver con el poder de la identidad.