Ciudad de Guatemala. – El periodista y fundador de elPeriódico, José Rubén Zamora, recuperó su libertad después de permanecer 812 días en prisión. La audiencia, que debía iniciar a las 11:15 de la mañana, se prolongó por más de siete horas debido a múltiples recusaciones contra el juez Erick García.
Zamora, quien se levantó a las 4 de la madrugada, llegó vestido de traje y corbata negra con camisa blanca desde la cárcel militar Mariscal Zavala. Durante la extensa jornada judicial Zamora permaneció con la calma y firmeza que le caracteriza.
Obstáculos y estrategias dilatorias

La audiencia enfrentó múltiples intentos de retraso por parte de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) y la Fundación Contra el Terrorismo (FCT). El abogado Raúl Falla de la FCT, ausente en la audiencia, presentó una recusación que fue rechazada.
Los fiscales de la FECI argumentaron sin éxito sobre supuestos riesgos de fuga, mencionando 25 salidas previas del país registradas en el pasaporte de Zamora.
Resolución judicial y argumentos de defensa
La abogada defensora Roxana López presentó una cronología detallada del caso y expuso las múltiples suspensiones de audiencias anteriores. «Zamora tiene arraigo y no cuenta con sus documentos migratorios como pasaporte. Tiene una vivienda con todas las comodidades para su edad. Su salud se ha deteriorado en la cárcel y es de reconocida honorabilidad», argumentó López.
El juez García consideró que «a la fecha por razones de derechos humanos el plazo de prisión ha excedido los límites». En base a ello, otorgó el arresto domiciliario.
Declaraciones y perspectivas futuras
«Todavía hay que procesar lo vivido, no fue solo la cárcel. Hubo 200 personas que perdieron su empleo, mi hijo menor destruyó su carrera académica«, declaró Zamora tras la audiencia.
También expresó: «Voy satisfecho. Reconozco y valoro y siento que esto está sucediendo por el apoyo de la prensa independiente, de los periodistas independientes y de los guatemaltecos que han sido muy generosos». Una nueva batalla legal se avecina, pues el Ministerio Público anunció que impugnará la resolución ante la Sala Tercera.

«Si algo aprendí en mi estadía en prisión es que siempre se puede estar peor, pero también siempre se puede estar mejor. Me siento extraordinariamente feliz. Tengo el espíritu, el coraje y la fe para seguir.»
José Rubén Zamora
Presencia internacional y apoyo
La audiencia contó con la presencia del embajador de Alemania en Guatemala, Hardy Boeckle, y representantes de la oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas. De evidenciando el interés internacional en el caso. La liberación de Zamora se produce en un contexto depresión internacional y múltiples pronunciamientos de organizaciones de derechos humanos que catalogaron su detención como arbitraria.

Nos sentimos enormemente aliviados de que, después de más de 800 días, el calvario infernal de José Rubén Zamora en una cárcel guatemalteca haya llegado finalmente a su fin con la decisión judicial de su liberación a arresto domiciliario. Pero seamos claros: el arresto domiciliario no es libertad. Es otra forma de detención. Aunque afortunadamente Zamora no estará tras las rejas, seguirá privado arbitrariamente de su libertad mientras continúa luchando contra los casos espurios en su contra en los tribunales. Hacemos un nuevo llamado para que se ponga fin de inmediato a este hostigamiento judicial y para que Zamora sea liberado de manera plena e incondicional sin más demora.
Rebecca Vincent, Reporteros sin Fronteras

Opinión
Desde El Informador estamos felices por este acontecimiento y nos congratulamos con Zamora, su familia y amigos. Estoy seguro de que José Rubén, a pesar del dolor de sentir la lejanía de su familia y amigos, logró establecer un proceso para mantenerse fuerte espiritual, psicológica y físicamente durante su injusto encarcelamiento.
La magnitud de la sabiduría y análisis de la vida que José tiene hoy lo hacen ser la mejor versión de sí mismo. Su resistencia ante la adversidad demuestra la fortaleza de su espíritu y su inquebrantable compromiso con la verdad y la justicia. Como dice el dicho, lo que no te mata te fortalece, y luego de tantos atentados contra su vida, incluyendo el paso por la cárcel guatemalteca donde la vida no tiene valor, tenemos la certeza que el propósito verdadero en su vida aún está por definirse y establecerse.
Su liberación no solo representa un triunfo personal, sino una victoria para la libertad de prensa y la democracia en Guatemala. Su caso nos recuerda la importancia de mantener viva la llama del periodismo independiente y la necesidad de seguir luchando por la justicia y la democracia en cada una de nuestras trincheras. El camino ha sido largo y difícil, pero la verdad y la justicia han prevalecido. Aunque falte mucho por recorrer.
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