Una nueva propuesta de recalificación urbanística en Mount Pleasant ha encendido las alarmas entre iglesias, escuelas privadas y organizaciones sin fines de lucro. El proyecto está siendo evaluado por la Comisión de Planificación municipal. Busca reclasificar entre 30 y 40 propiedades comunitarias a la categoría P-1 (Institucional Pública). Con esto, se pretende frenar futuros desarrollos comerciales o residenciales en esas parcelas.
Riesgo financiero y reducción del valor del suelo
Aunque la medida pretende proteger el uso comunitario de los predios, las entidades afectadas advierten sobre serias repercusiones económicas. Hacker Burr, director interino de la Trident Academy, señaló que restringir los usos del suelo impactará negativamente el valor patrimonial de los terrenos. Además, esto complicará la obtención de préstamos bancarios, refinanciamientos o financiación para proyectos de construcción.
Factores clave del conflicto:
- Pérdida de flexibilidad: La zonificación actual permite múltiples usos, un elemento determinante en la valoración comercial del terreno.
- Impacto en los donantes: La devaluación patrimonial contraviene la intención original de los donantes que cedieron propiedades para asegurar la estabilidad a largo plazo de estas instituciones.
- Falta de comunicación: Existe preocupación por la escasa notificación formal por parte del ayuntamiento hacia las entidades potencialmente perjudicadas.
Representantes del sector sin fines de lucro recalcan que, a diferencia de los promotores inmobiliarios tradicionales, su objetivo principal es el servicio comunitario. Por ello, solicitan que se considere el impacto financiero que esta normativa tendrá en su sostenibilidad futura.
