foto crédito: Meredith Lee / Humane World for Animals)

En un impactante operativo de bienestar animal, la Oficina del Sheriff del Condado de Berkeley, junto con las organizaciones Humane World for Animals y Charleston Animal Society, rescataron a más de 40 perros y cachorros de una propiedad rural donde vivían en condiciones extremas y asociadas con peleas de perros.

La intervención se llevó a cabo tras la ejecución de una orden de registro e incautación, marcando un paso clave en la lucha contra la crueldad animal en la región.

Un desgarrador hallazgo: encadenados y bajo el agua

Durante el registro, los equipos de rescate encontraron un escenario desolador en una zona boscosa del terreno:

  • Animales encadenados: Decenas de perros estaban amarrados con cadenas pesadas, obligados a permanecer sobre varios centímetros de agua estancada acumulada tras las recientes lluvias.
  • Cachorros en riesgo: Se contabilizaron 15 cachorros en casetas dentro de la propiedad, expuestos a las mismas condiciones insalubres.
  • Condiciones médicas graves: Los veterinarios diagnosticaron dolor e inflamación severa en las patas por el contacto prolongado con agua contaminada con desechos.

Además, varios ejemplares adultos presentaban cicatrices visibles en el rostro y las extremidades, lesiones compatibles con la participación en peleas organizadas de perros.

Lucha firme contra la crueldad animal en el condado de Berkeley

El sheriff Duane Lewis destacó el impacto del trabajo conjunto entre las fuerzas del orden público y los grupos de protección animal:

Hasta el momento, la investigación continúa abierta y las autoridades aún no han anunciado arrestos ni imputación de cargos penales formalizados.

Asistencia veterinaria y estado actual de los animales

Los más de 40 caninos rescatados fueron trasladados de inmediato a una ubicación confidencial por razones de seguridad. En el lugar, un equipo multidisciplinario integrado por veterinarios, especialistas en respuesta a emergencias y voluntarios les está proporcionando:

  1. Tratamiento médico urgente para la piel y las patas.
  2. Evaluación veterinaria completa para detectar heridas internas o traumatismos.
  3. Alimentación adecuada, refugio seco y cuidados de rehabilitación mientras avanza el proceso legal.