El presidente Donald Trump asistió este miércoles a la Base Aérea de Dover, en Delaware, para encabezar la ceremonia de traslado digno de cuatro militares estadounidenses fallecidos en Oriente Medio. Se trata del tercer acto de esta naturaleza al que acude el mandatario desde que inició el conflicto armado con Irán en febrero de 2026.
«Es una de las cosas más difíciles que se pueden hacer como presidente. Lo único que puedes hacer es entregar tu corazón», declaró Trump en su trayecto hacia Delaware.
Identificación de los soldados caídos en Jordania e Irak
Las autoridades del Comando Central de Estados Unidos identificaron a los cuatro miembros de las Fuerzas Armadas que perdieron la vida en recientes ataques:
- Teniente 1.º Tyler James Feehan (25 años, Hawái): Murió tras un ataque con misiles y drones en Jordania. Será ascendido póstumamente a capitán y condecorado con el Corazón Púrpura y la Estrella de Bronce.
- Soldado Isabella Gonzales (19 años, Texas): Perteneciente al 10.º Comando de Defensa Aérea y Antimisiles, falleció en el mismo ataque en territorio jordano.
- Sargento Angel Rampersad (28 años, Nueva York): Inicialmente reportada como desaparecida tras el bombardeo en Jordania, sus restos fueron recuperados posteriormente.
- Sargento Michael Emmanuel Swinton (30 años, Carolina del Norte): Falleció en Irak durante la detonación controlada de un dron iraní derribado.
Escalada de tensión y represalias militares
Con estos fallecimientos, la cifra total de militares estadounidenses caídos asciende a 18 desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero de 2026.
El suceso ocurre en medio de una serie de ataques de represalia por parte de Washington contra posiciones iraníes, tras el colapso de las negociaciones de un acuerdo provisional. Ante el incremento de las bajas, el presidente Trump advirtió que cada ataque mortal contra tropas estadounidenses tendrá consecuencias directas para Irán.
