El rápido crecimiento urbano en North Charleston ha transformado la tranquilidad de varias zonas residenciales en una preocupación diaria de seguridad vial. Además, vecinos de la comunidad denuncian que un número creciente de conductores utiliza las calles internas como atajos, ignorando los límites de velocidad y las señales de tránsito.
Kenneth Kinard, residente de larga data en la zona, ha alzado la voz para advertir sobre el alarmante aumento del flujo vehicular en la vía que conecta North Rhett Avenue con las calles Iroquois y Enterprise. Este es un sector que hoy se considera de alto riesgo para los peatones.
Señales de radar insuficientes ante conductores imprudentes
Como medida inicial, la ciudad instaló letreros digitales con radar para alertar a los automovilistas. Sin embargo, los afectados aseguran que estas herramientas tecnológicas no han surtido el efecto deseado.
«La ciudad colocó letreros de radar para la entrada y la salida, y parpadean constantemente exigiendo que reduzcan la velocidad. El problema es que muy poca gente respeta el límite de velocidad por aquí», explicó Kinard.
El temor principal de las familias es que la combinación de conductores a alta velocidad y el desacato a las señales de Stop (pare) termine provocando un accidente de gravedad o una tragedia mortal frente a sus hogares.
El debate por los reductores de velocidad en el Distrito 8
Ante esta situación, se ha solicitado formalmente a las autoridades la colocación de reductores de velocidad (baches o policías acostados). A pesar de las promesas iniciales que el residente afirma haber recibido en el pasado por parte de la alcaldía, la postura oficial actual de los líderes locales es diferente:
- La Oficina del Alcalde: Declaró que no existen planes para añadir reductores en el vecindario. Además, aclaró que el alcalde no tiene la facultad legal para aprobar este tipo de control de tráfico. Finalmente, delegó la responsabilidad de la infraestructura vial directamente al Concejo Municipal.
- Postura del Concejo Municipal: El concejal del Distrito 8, Brandon Hudson, informó que ya se llevó a cabo un estudio técnico de velocidad en la zona. Además, dicho informe determinó que no es necesario instalar reductores adicionales.
Medidas implementadas y división comunitaria
El concejal Hudson argumentó que el Departamento de Transporte de Carolina del Sur (SCDOT) ya intervino en el área mediante dos acciones concretas:
- La reducción del límite de velocidad oficial de 30 mph a 25 mph.
- La colocación de las señales digitales intermitentes.
Asimismo, Hudson destacó que una encuesta interna reveló que la mayoría de los residentes del sector no apoya la instalación de reductores de velocidad adicionales. Por lo tanto, su deber es respetar la decisión colectiva de sus electores. Mientras el gobierno local insiste en que las medidas actuales son suficientes, ciudadanos como Kinard mantienen su preocupación por la seguridad de los niños y familias que viven junto a estas transitadas rutas.
