El Departamento de Salud Pública de Carolina del Sur (DPH, por sus siglas en inglés) ha intensificado sus esfuerzos durante el Mes Nacional del Corazón para concientizar a la población sobre la importancia de adoptar hábitos que fortalezcan la salud cardiovascular. Las autoridades advierten que las enfermedades cardíacas continúan siendo la principal causa de muerte y discapacidad tanto a nivel nacional como estatal.
En Estados Unidos, esta condición cobró la vida de 683,491 personas en 2024.
En Carolina del Sur, la realidad también es alarmante: en 2023, un total de 12,274 residentes fallecieron a causa de enfermedades cardíacas, una cifra que refleja el impacto persistente de esta condición en la salud pública del estado.
Comprender los factores de riesgo puede salvar vidas
Kristian Myers, directora de la sección de Manejo de Diabetes y Enfermedades Cardíacas del DPH, subrayó la importancia de conocer los factores de riesgo. Comprenderlos permite a las personas tomar el control de su salud antes de que surjan complicaciones graves. El objetivo del departamento es ayudar a los habitantes de Carolina del Sur a vivir vidas más largas y saludables mediante la prevención.
Mujeres y comunidades afroamericanas enfrentan mayores riesgos
Las mujeres representan un grupo particularmente vulnerable. Casi el 75% de las mujeres entre 20 y 39 años presentan al menos un factor de riesgo modificable. Por ello, el primer viernes de febrero se conmemora el “National Wear Red Day”, iniciativa de la campaña “Go Red for Women” que busca generar conciencia sobre el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, especialmente durante etapas como el embarazo y la menopausia.
Además, las disparidades raciales siguen siendo evidentes. Los afroamericanos enfrentan un mayor riesgo de cardiopatía isquémica y, en Carolina del Sur, tienen un 46% más de probabilidades de morir por un derrame cerebral que la población blanca.
En 2023, la enfermedad cardíaca provocó 16,797 hospitalizaciones entre residentes afroamericanos, con costos que superaron los $1.3 mil millones.
Hábitos saludables: la principal herramienta de prevención
El DPH enfatiza que gran parte de estas enfermedades pueden prevenirse mediante decisiones saludables: reducir el consumo de alcohol, dejar el tabaco, mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física regular, controlar el peso y someterse a chequeos médicos periódicos. También destaca la importancia de controlar la diabetes y conocer el historial médico familiar.
Las autoridades sanitarias instan a los residentes a adoptar al menos un nuevo hábito saludable este año para proteger su corazón y mejorar su calidad de vida.
