Columbia, SC.- Dos mujeres de Carolina del Sur, Monesha Tatayana Lapri Gary, de 24 años, y Rebecca Melanie Perry, de 30 años, se declararon culpables de conspiración de trata de personas en un tribunal federal de Columbia. Este caso, llevó a las autoridades a investigar desde de diciembre de 2022 a agosto de 2023. Además, reveló una red que explotaba a menores en el comercio sexual, con la participación de otros dos co-acusados, Antonio Marquis Nicholson y Terrell Counts
Detalles de la Conspiración
Las acusadas trabajaron juntas para reclutar y explotar a tres menores. Uno de los casos involucró a una joven captada en un hotel mientras huía de casa. La red la trasladó a través de las fronteras estatales, le proporcionó lencería, la fotografió y la anunció para servicios sexuales en internet. Los encuentros con clientes se organizaban en hoteles en Columbia y otras áreas de Carolina del Sur. Los otros dos menores fueron reclutados cerca de una escuela secundaria y explotados en días no escolares.
Nicholson, uno de los co-acusados, manejaba los precios, recolectaba las ganancias y decidía cuánto recibirían las víctimas. Por su parte, Gary se hacía pasar por una menor en las conversaciones con los clientes y supervisaba los traslados y pagos. Perry desempeñaba un rol similar, asegurando la operatividad del esquema.
Impacto y Consecuencias Legales
La operación mostró un alto nivel de control, incluyendo agresiones físicas a las víctimas, uso de armas de fuego y distribución de drogas. Por estos crímenes, Gary y Perry enfrentan posibles sentencias de cadena perpetua, multas de hasta $250,000, y supervisión de por vida si son liberadas. Además, deberán registrarse como delincuentes sexuales y pagar restitución a las víctimas.
Este caso, investigado por múltiples agencias de la ley, forma parte del programa «Project Safe Neighborhoods». Programa enfocado en reducir la violencia y proteger a las comunidades. La jueza federal Sherri Lydon, dará sentencia final tras la evaluación del informe de la Oficina de Libertad Condicional de EE.UU..
Contexto del Caso y Proyecto Safe Childhood
Este caso forma parte de una investigación más amplia dentro del marco del Proyecto Safe Childhood, una iniciativa nacional lanzada en 2006 por el Departamento de Justicia de los EE.UU. para combatir la explotación sexual infantil. Según los documentos, los conspiradores no solo reclutaban a menores locales y fugados, sino que también cruzaban fronteras estatales para transportar a las víctimas. Uno de los co-acusados trasladó a una menor desde Carolina del Norte hasta Carolina del Sur para fines de explotación sexual.
El Proyecto Safe Childhood coordina recursos federales, estatales y locales para localizar, procesar y condenar a los responsables de la explotación sexual infantil, al mismo tiempo que busca identificar y rescatar a las víctimas. Esta colaboración entre agencias es crucial para abordar casos complejos como este, que involucran múltiples jurisdicciones y técnicas sofisticadas de control y coerción.

Reflexión Final
Este caso subraya la necesidad de una respuesta firme contra la trata de personas. Además de buscar justicia, las autoridades trabajan para apoyar a las víctimas y reducir la violencia en nuestras comunidades, reafirmando que «la seguridad y la dignidad de todas las personas deben ser protegidas sin excepción».
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