InicioBreaking newsEl Óscar 2013 premió la renovación de la industria

El Óscar 2013 premió la renovación de la industria

Sangre joven. Eso es lo que necesita Hollywood. Un cambio generacional que, como quedó visto en la gala de la entrega número 85 de los premios Óscar, no pierda de vista aquel viejo glamour que enamoró a generaciones, que cree mitos populares, que impuso modas y, lo mejor, generó y aún hoy lo sigue haciendo, multimillonarias ganancias.

En ello ha sido fundamental Steven Spielberg, pero no en su faceta más autoral, como la que muestra en Lincoln, sino en su muy bien asumido rol de rey Midas de los estudios californianos, con obras que hoy forman parte del imaginario popular de la humanidad y que todavía generan ingresos nada despreciables: Tiburón, E.T, Parque Jurásico.

No obstante, la competencia contra Argo, un filme cuya fascinante historia de espionaje real, para más señas, es inversamente proporcional a su capacidad para poner en tela de juicio la injerencia de la industria del entretenimiento en asuntos de política internacional de Estados Unidos, era demasiado dura, aún para el propio Spielberg. Claro, si se analiza la historia de la Meca del cine, es fácil deducir que Hollywood siempre ha estado al servicio de los intereses del país desde el que proyecta su hegemonía al resto del mundo.

Recibe nuestro resumen semanal de noticias, es gratis.

Los premios Óscar que acaban de entregarse en el Dolby Theatre de Los Ángeles estuvieron llenos de nostalgia, que a la sazón de la pérdida de popularidad de Hollywood, es la vía más expedita para recobrar el resplandor de décadas atrás. Y los efectos ya se están viendo: sólo en su territorio, los majors recaudaron el año pasado 10.800 millones de dólares. Un récord al que se llegó con películas dirigidas al público infantil y juvenil: Los vengadores, Batman: el caballero de la noche asciende, Skyfall, Los juegos del hambre, Crepúsculo: Amanecer, parte 2, La era de hielo 4, Madagascar 3, Spider Man y Valiente.

El cine más personal, más autoral, ese que ofreció Spielberg con una obra inusitadamente contemplativa, arriesgada frente al resto de sus películas, difícilmente obtendrá los favores de los votantes del Óscar. Argo, además de ensalzar los valores patrióticos de la industria, nos ofreció a un héroe clásico: valeroso, solitario, con todo en contra y con un amor que lo espera a su regreso a casa ¿Qué más se podría pedir?

Fuente: El Universal/Venezuela

- Advertisment -

VEA TAMBIÉN