La percepción sobre inmigración entre los estadounidenses cambia de forma rápida y drástica según encuesta de Gallup. Foto: Gallup | El Informador.

Charleston, SC. – Inmigración preocupa menos a los estadounidenses, según una encuesta de Gallup que muestra un cambio notable en la opinión pública durante el último año. Solo un 30% de los ciudadanos desea reducir la inmigración, frente al 55% registrado en 2024. Además, un 79% considera que la inmigración es positiva para el país, una cifra récord.

Este giro en las percepciones pone fin a cuatro años de creciente preocupación que comenzaron en 2021. La baja en los cruces ilegales y la suspensión de programas de refugiados parecen explicar este cambio de actitud hacia la inmigración.

Los datos provienen de un sondeo realizado entre el 2 y el 26 de junio a 1.402 adultos estadounidenses, incluyendo una muestra significativa de hispanos y afroamericanos. El apoyo a políticas más estrictas, como un muro fronterizo o las deportaciones masivas, ha caído considerablemente en este mismo periodo.

Mayor apoyo a la ciudadanía y menor a las deportaciones

El respaldo a permitir que inmigrantes indocumentados obtengan la ciudadanía aumentó mientras que el apoyo a medidas severas disminuyó. Por ejemplo, solo un 45% respalda ahora la construcción de un muro fronterizo, y apenas un 38% apoya la deportación masiva de indocumentados, cifras muy por debajo de las de 2024.

En contraste, un sólido 78% apoya que los inmigrantes indocumentados puedan alcanzar la ciudadanía. Esto representa un regreso a los niveles de aceptación vistos en 2019 y 2016, cuando las posturas inclusivas predominaban.

Las políticas más extremas, como negar el derecho de defensa a presuntos pandilleros, dividen opiniones: el 50% las respalda y el 45% las rechaza. Todo esto refleja un enfoque más equilibrado y menos punitivo por parte de la población.

Partidos y opiniones divididas

Aunque la inmigración preocupa menos a los estadounidenses, las diferencias partidistas persisten. Entre los republicanos, quienes aún lideran el deseo de reducir la inmigración, el apoyo a medidas duras ha bajado notoriamente: de 88% a 48% en solo un año. Independientes y demócratas muestran mayor disposición a mantener o incluso aumentar los niveles migratorios.

Un récord del 91% de los demócratas considera que la inmigración es positiva para el país, mientras que los independientes también han recuperado niveles de apoyo cercanos a los de 2020. Los republicanos, aunque aún más críticos, han suavizado su postura significativamente.

El Presidente Donald Trump recibe desaprobación mayoritaria en este tema: solo el 35% aprueba su gestión migratoria, mientras que un 62% la desaprueba. Entre los hispanos, la aprobación cae al 21%, lo que refleja su desacuerdo con políticas más agresivas.

Hispanos apoyan más la ciudadanía y menos las medidas duras

Los hispanos muestran más apoyo a caminos hacia la ciudadanía y menos a las medidas estrictas. Un 91% respalda que los indocumentados logren la ciudadanía, superando el promedio nacional. Solo un 23% apoya la deportación masiva y apenas un 43% defiende contratar más agentes fronterizos.

Pese a ser levemente más propensos a ver la inmigración negativamente (25% frente al 17% nacional), los hispanos continúan valorando los beneficios de la inmigración. Además, desaprueban abrumadoramente la gestión de Trump en este tema.

Este grupo poblacional refleja claramente la tendencia general a favor de políticas más humanas e inclusivas, demostrando que la inmigración preocupa menos a los estadounidenses, incluso entre quienes son directamente impactados por las decisiones migratorias.

Un consenso más positivo

El aumento de cruces ilegales durante la administración de Joe Biden generó preocupación, que fue luego mitigada por la respuesta del gobierno y la caída de cruces en 2025. Hoy, la inmigración preocupa menos a los estadounidenses, que parecen haber recuperado su valoración positiva hacia los inmigrantes y sus contribuciones.

El apoyo a caminos de ciudadanía, el rechazo a medidas extremas y la caída en el deseo de reducir la inmigración confirman este nuevo consenso. La encuesta de Gallup, publicada el 11 de julio de 2025, muestra que los estadounidenses prefieren soluciones inclusivas y equilibradas a los desafíos migratorios.

Cierre editorial

Más allá de los números y tendencias, es fundamental reconocer la enorme importancia de la mano de obra migrante, especialmente en industrias clave como la agricultura, la hotelería y la construcción, donde su esfuerzo sostiene buena parte de la economía estadounidense. La disposición de millones de inmigrantes a realizar trabajos indispensables debe ser vista como una fortaleza y no como una amenaza.

Por supuesto, se debe aplaudir el orden y la seguridad que se han logrado en la frontera sur frente al tráfico de personas, drogas y armas. Estos avances son cruciales para garantizar el bienestar de las comunidades a ambos lados de la frontera. Sin embargo, esto no puede ser excusa para cerrar las puertas a quienes llegan con el anhelo legítimo de trabajar y contribuir. Es momento de ofrecer opciones reales para la legalización de quienes desean integrarse plenamente a la sociedad estadounidense tales como la propuesta de Ley Dignidad por parte de la congresista republicana de Florida, María Elvira Salazar.

Además, urge brindar certeza jurídica y caminos claros para regularizar la situación de aquellos que ya están en proceso de asilo o residencia. Solo una reforma migratoria integral y más humana, que equilibre seguridad con compasión, podrá responder a las necesidades de un país que históricamente ha sido construido por inmigrantes.

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