La Conferencia de Obispos de los EE.UU realizada en Baltimore donde se pronunciaron fuertemente en contra de las políticas de inmigración actual.

Baltimore, MD. – Los Obispos Católicos de Estados Unidos emitieron un comunicado oficial durante su Asamblea Plenaria en Baltimore. Se trata de un Mensaje Especial, el primero aprobado en doce años. En él expresaron inquietud por el ambiente que enfrentan las comunidades inmigrantes y afirmaron estar “disturbados cuando vemos entre nuestra gente un clima de miedo y ansiedad alrededor de preguntas de perfilamiento y aplicación de leyes migratorias.” 

El comunicado también advierte sobre el impacto en la vida cotidiana de muchas familias. Los obispos señalaron que han encontrado padres que “temen ser detenidos cuando llevan a sus hijos a la escuela.” 

Advertencia sobre el discurso público

Los obispos mostraron preocupación por el tono actual del debate nacional. En el comunicado expresaron estar “tristes por el estado del debate contemporáneo y la criminalización de los inmigrantes.” El mensaje también menciona experiencias de separación familiar. Los obispos afirmaron que han acompañado a “familiares que ya han sido separados de sus seres queridos.” 

En su pronunciamiento, los obispos recordaron que la enseñanza de la Iglesia pide proteger el valor de toda persona. Señalaron que “la enseñanza católica exhorta a las naciones a reconocer la dignidad fundamental de todas las personas, incluyendo a los inmigrantes.”

El comunicado también establece que la protección fronteriza puede coexistir con el respeto a la persona. Enfatiza que “la dignidad humana y la seguridad nacional no están en conflicto.”

Vista del salón dónde los Obispos de EE.UU. se congregaron y criticaron fuertemente a la política de inmigración.

Crítica a las deportaciones indiscriminadas

Los obispos expresaron una postura clara sobre los operativos migratorios recientes. Afirmaron: “Nos oponemos a la deportación masiva indiscriminada de personas.” 

Pidieron además frenar expresiones agresivas en el debate público. Declararon que oran “por el fin de la retórica deshumanizante y la violencia, sea dirigida a inmigrantes o a las fuerzas del orden.” El comunicado concluye señalando que la Conferencia Episcopal continuará “abogando por una reforma migratoria significativa.” 

Postura del Papa León XIV

El Papa León XIV respaldó públicamente la declaración de los obispos. El pontífice calificó recientes redadas migratorias como “extremadamente irrespetuosas” hacia familias que llevan años en el país. También afirmó que se debe “tratar a las personas con la dignidad que es suya” e invitó a la sociedad estadounidense a escuchar “la clara voz de los obispos”en favor de un trato humano.

El Papa Leo XIV durante sus declaraciones de apoyo a los Obispos de EE.UU.

Cierre editorial

El comunicado de los obispos llega en un momento en que la frontera nacional permanece cerrada y bajo control, según datos oficiales. Las autoridades han identificado y detenido a los criminales de mayor riesgo, incluidos miembros de pandillas violentas e individuos buscados por vínculos extremistas. Esto significa que la mayoría de los inmigrantes sin documentos que permanecen en el país son personas que buscan una segunda oportunidad y que ya han demostrado excelencia en trabajos esenciales, aportes fiscales y compromiso comunitario.

Muchos de ellos no desean quedarse de forma permanente. Buscan un ingreso digno que les permita sostener a sus familias y escapar de la pobreza extrema. Las remesas representan porcentajes vitales del PIB en México y Centroamérica, por lo que las deportaciones masivas generan crisis económicas que impulsan nuevos ciclos migratorios. 

Aplaudimos la claridad moral expresada por los obispos católicos. Su mensaje recuerda el mandato central de Jesucristo: “No hay mandamiento más alto que amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo.” Ese llamado ilumina el camino hacia una política migratoria que honre la dignidad humana, proteja la seguridad nacional y permita que toda persona tenga la oportunidad de vivir con justicia y esperanza.