Washington, DC.- El presidente Donald Trump lanza finalmente la Gold Card y endurece las visas H-1B. Trump presentó un programa que promete ingresos récord y transforma la política migratoria legal de Estados Unidos.
Los detalles de la Trump Gold Card
La Trump Gold Card es una tarjeta de residencia rápida que sustituirá a las visas EB-1 y EB-2. Tendrá un costo de un millón de dólares por persona o dos millones para empresas que patrocinen empleados. Además, se cobrará una tarifa de 15 mil dólares por concepto de revisión de antecedentes y proceso de validación.
El gobierno proyecta que la Gold Card generará más de 100 mil millones de dólares en ingresos en el corto plazo. Trump aseguró que ese dinero servirá para financiar proyectos de crecimiento, reducir impuestos y pagar parte de la deuda nacional.

Un programa para atraer inversión millonaria
El Secretario de Comercio, Howard Lutnick, explicó que la Trump Gold Card estará disponible para individuos considerados de “valor excepcional” para Estados Unidos. Su objetivo es priorizar perfiles capaces de generar empleo, inversión y desarrollo.
“Hasta ahora recibíamos personas del segmento más bajo. Ahora solo tomaremos a los extraordinarios del nivel más alto”, afirmó Lutnick durante el anuncio oficial en la Oficina Oval.
El programa inició en junio con una lista de espera. Su lanzamiento formal marca un cambio drástico en la política migratoria: priorizar el ingreso de millonarios sobre otros perfiles, generando así un flujo de capital inmediato.
Reacciones mixtas y la Trump Platinum Card
El lanzamiento de la Trump Gold Card ha generado entusiasmo en algunos sectores empresariales, pero también preocupaciones legales. Expertos advierten que permitir a los solicitantes “saltar la fila” podría derivar en demandas judiciales.
Paralelamente, la Casa Blanca analiza un proyecto más exclusivo: la Trump Platinum Card. Este visado costaría cinco millones de dólares y permitiría a sus titulares permanecer hasta 270 días al año en Estados Unidos sin pagar impuestos sobre ingresos obtenidos en el extranjero. Sin embargo, esta tarjeta no incluiría camino hacia la ciudadanía y necesitaría aprobación del Congreso.
La existencia de una lista de espera en un portal gubernamental muestra que el interés es real, aunque la complejidad legislativa retrasa su implementación.
Endurecimiento de las visas H-1B
Junto al anuncio de la Gold Card, Trump firmó una orden ejecutiva que impone un costo de 100 mil dólares por cada nueva solicitud de visa H-1B. Este visado permite a empresas contratar temporalmente a trabajadores extranjeros en ocupaciones especializadas como ingeniería, medicina, ciencias o tecnología.
Hasta ahora, las tarifas administrativas rondaban los 1.500 dólares, y el programa tenía un límite anual de 85 mil aprobaciones. El último ciclo registró 359 mil solicitudes, el número más bajo en cuatro años, pero aun así muy por encima del cupo disponible.
Las grandes compañías tecnológicas como Amazon, Microsoft, Google, Meta y Apple son los principales empleadores de trabajadores con H-1B. India es el país con más beneficiarios, representando el 71% de las aprobaciones, seguido por China con un 12%.
El incremento de 100 mil dólares por solicitud podría dejar fuera a startups y empresas medianas que dependen de ingenieros y especialistas extranjeros. Expertos advierten que este cambio reducirá la competitividad de Estados Unidos en sectores clave y que algunos negocios podrían trasladar operaciones a otros países para acceder a talento calificado sin esa carga financiera.

Polémica empresarial y riesgo legal
Empresas globales han reaccionado con cautela. Amazon recomendó a sus empleados con H-1B no salir del país para evitar problemas de reingreso. En India, el principal país afectado, cámaras empresariales advirtieron sobre la incertidumbre generada por la nueva medida.
Abogados de inmigración sostienen que muchas compañías pequeñas quedarán “fuera del juego” y que el costo impuesto podría ser “el clavo en el ataúd” para emprendimientos que dependen de talento internacional.
El Presidente Trump respondió que la medida beneficiará a los estadounidenses al garantizar que solo ingresen profesionales de altísimo valor. Sin embargo, la tensión entre atraer inversión millonaria y limitar el acceso a trabajadores especializados sigue creciendo.
Un nuevo modelo migratorio
Con la Trump Gold Card y el endurecimiento de las visas H-1B, la administración plantea un modelo migratorio inédito. Se prioriza el ingreso de capital directo, a la vez que se restringe el acceso a programas que han sido esenciales para la industria tecnológica y científica.
La Trump Platinum Card, aún en debate, representa un paso adicional hacia la migración selectiva basada en poder económico. Si se aprueba, marcaría un precedente en la forma de atraer inversionistas globales con beneficios fiscales exclusivos.
Trump aseguró que la meta es clara: transformar la inmigración legal en una fuente directa de ingresos para los estadounidenses. Con la promesa de recaudar más de 100 mil millones de dólares, la Trump Gold Card se perfila como el proyecto más ambicioso de su política migratoria.
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