El Senado de Carolina del Sur volvió a aprobar un proyecto de ley que permite a las personas usar marihuana y productos relacionados para necesidades médicas.
Al igual que en 2022, el proyecto de ley del republicano Tom Davis se va a la Cámara. En aquel entonces murió por un fallo de procedimiento en los últimos días de la sesión.
Davis dijo que le gustan las posibilidades esta vez y pidió a los líderes de la Cámara celebrar una votación sobre el proyecto de ley, antes de que el período de sesiones termina en mayo y se muere a causa de todo el trabajo que se ha invertido en él.
«No puedo pensar en un proyecto de ley que ha sido objeto de más testimonios, más escrutinio y más debate»,
dijo Davis, senador republicano.
El Senado aprobó la ley por 24 votos a favor y 19 en contra, con una mezcla bipartidista de votos a favor y en contra.
Para conseguir apoyos en un estado conservador como Carolina del Sur, Davis ha elaborado uno de los programas de marihuana medicinal más restrictivos del país. Promete una y otra vez que no tiene intención de permitir el uso recreativo de la marihuana.
Fumar la droga sería ilegal. En su lugar, los pacientes tendrían que utilizar aceite, ungüentos, parches o vaporizadores. Se especifican las enfermedades que pueden tratarse, entre ellas el cáncer, la esclerosis múltiple, el glaucoma, la anemia falciforme, el autismo y algunos diagnósticos de trastorno por estrés postraumático. La marihuana sólo podría obtenerse a través de farmacias especialmente elegidas.
Los médicos tendrían que reunirse con los pacientes en persona y éstos sólo podrían obtener un suministro para dos semanas cada vez. Los empresarios podrían prohibir a sus trabajadores el consumo de la droga.
