Columbia, SC.- South Carolina retoma programa de cargadores de vehículos eléctricos tras la recuperación de casi 70 millones de dólares en fondos federales. El plan permitirá construir estaciones de carga rápida a lo largo de las principales autopistas del estado, con el fin de reducir el rezago frente a otros estados del sureste.

El Departamento de Transporte de Carolina del Sur ya trabaja en la revisión de su propuesta y confirmó que la presentará antes del 10 de septiembre. Esta decisión garantiza la participación del estado en el programa federal NEVI, diseñado para instalar cargadores en corredores estratégicos de todo el país.

La meta es clara: conectar el estado con una red nacional de carga que respalde el crecimiento de la industria automotriz eléctrica y atraiga nuevas inversiones.

Un programa federal clave

El programa NEVI fue creado por el Congreso en 2021 con un presupuesto total de 5.000 millones de dólares. Cada estado recibe una porción y debe aportar un 20% adicional como contrapartida. En el caso de Carolina del Sur, el aporte local equivale a unos 14 millones de dólares.

El proyecto no solo se enfoca en instalar estaciones, sino también en crear corredores de movilidad eléctrica seguros y confiables. La idea es que los conductores de vehículos eléctricos puedan viajar largas distancias sin preocuparse por quedarse sin batería.

Para cubrir la contrapartida, el estado no usará impuestos. En su lugar, planea asociarse con gasolineras, comercios y empresas privadas que vean en los cargadores una oportunidad de atraer más clientes.

Contexto del financiamiento

La ejecución del plan se frenó en febrero, cuando la administración Trump suspendió la entrega de fondos federales. Solo se mantuvieron los contratos ya firmados, pero Carolina del Sur aún no había iniciado licitaciones.

La decisión generó demandas por parte de 20 estados y organizaciones ambientales. En junio, un juez ordenó liberar los fondos y restablecer el programa. Desde entonces, la Agencia Federal de Carreteras notificó a los estados que podían reactivar sus planes.

Según el secretario de Transporte, Sean Duffy, la nueva etapa busca reducir trámites burocráticos y acelerar la construcción. Aunque expresó reservas sobre subsidiar energía verde, aseguró que se respetará la voluntad del Congreso.

Cambios en las reglas del programa

La guía original exigía estaciones cada 80 kilómetros en los corredores. Ahora, cada estado podrá definir la distancia entre cargadores. Esto brinda más flexibilidad, pero también implica mayor responsabilidad en la planificación.

Se eliminaron, además, requisitos de equidad social, como destinar un porcentaje de fondos a comunidades desfavorecidas. Tampoco se exige priorizar la participación de contratistas minoritarios ni el uso de energía renovable en las estaciones.

Sin embargo, el objetivo principal sigue siendo garantizar una red básica de carga rápida en las carreteras interestatales. Una vez alcanzado ese estándar, los fondos podrán aplicarse a carreteras estatales y locales.

El rezago en Carolina del Sur

Actualmente, Carolina del Sur ocupa el puesto 31 a nivel nacional en cargadores rápidos por habitante. En el sureste, solo Alabama tiene menos infraestructura. El estado cuenta con unos 1.640 puertos de carga en 600 ubicaciones.

La diferencia con estados vecinos es amplia. Florida supera los 10.000 puertos, Georgia tiene más de 5.400 y Carolina del Norte más de 4.500. Esta brecha limita la adopción de vehículos eléctricos en el mercado local.

Con el costo promedio de 150.000 a 180.000 dólares por puerto, la inversión federal podría financiar varias decenas de nuevas estaciones en los próximos años.

Un proyecto estratégico para el futuro

El plan no solo busca responder a la demanda actual, sino preparar al estado para el crecimiento de la industria automotriz eléctrica. Carolina del Sur ya ha atraído miles de millones en inversiones de fabricantes de baterías y vehículos.

El éxito del programa dependerá de la rapidez con la que se concreten licitaciones y alianzas con empresas privadas. Expertos señalan que la infraestructura es la pieza que falta para consolidar al estado como un hub de movilidad eléctrica.

SC retoma programa de cargadores de vehículos eléctricos en un momento clave. El resultado puede marcar la diferencia entre quedar rezagado o liderar la transición hacia la energía limpia en el sureste de Estados Unidos.