Charleston, S.C.- En el complejo mapa demográfico de Estados Unidos, el papel del voto hispano resuena con un impacto que va más allá de las cifras frías del último Censo de 2020. Con 62.1 millones de hispanos en el país, el cual representa el 18.7% de la población total, las estadísticas nos ofrecen una visión clara de la creciente influencia de esta comunidad.
Pero para entender el panorama integralmente es importante ir por partes.
Percepción Equivocada
Existe una percepción equivocada frente a los números de la población hispana, de acuerdo con un estudio la mayoría de los estadounidenses incluyendo los de origen latino perciben que más de la población latina es ilegal. Esta percepción es totalmente errónea.
De estos 62.1 Millones de personas de origen hispano en EE. UU. estos son los resultados en base a su estatus legal en el país:
- El 67% de la población son ciudadanos de los Estados Unidos o sea 41.6 millones de personas.
- El 20% son residentes o inmigrantes con un estatus legal.
- El 13% son inmigrantes ilegales o indocumentados.
- (Datos del US Census and Department of Homeland Security)
El Creciente Votante Hispano en EE.UU.

Los hispanos representan aproximadamente la mitad del crecimiento de la población estadounidense desde 2010. Ese aumento ha significado un aumento en la población de votantes hispanos.
El cuarenta por ciento de los votantes hispanos elegibles votaron en 2018, y el 54 por ciento lo hizo en 2020. Lo que evidencia que no solo es una masa votante en crecimiento sino un electorado activo.
El Potencial del Votante Hispano Joven
Sin embargo, es crucial ahondar en estos números para comprender la verdadera magnitud de su importancia, especialmente al considerar la juventud vibrante de la población hispana.
Dentro de esta comunidad, la juventud emerge como una fuerza dinámica. De acuerdo con el Pew Research Center, el 29% de los hispanos elegibles para votar en 2020 eran jóvenes de entre 18 y 29 años. Esta juventud no solo representa el futuro del país, sino que también desempeñará un papel crucial en la definición de la agenda política y social en los años venideros.

La participación de la juventud hispana es un catalizador para el cambio y la innovación en la política estadounidense. Este segmento demográfico, caracterizado por su diversidad de perspectivas y experiencias, está ansioso por abordar problemas que van desde la educación y el empleo hasta la justicia racial y ambiental. Ignorar la voz de esta generación es desatender el potencial de liderazgo y la capacidad para impulsar un cambio significativo en la sociedad americana.
El electorado estadounidense en general se está volviendo más diverso a medida que los jóvenes son elegibles para votar. El censo estima que los blancos no hispanos se convertirán en la minoría después de 2045.
La edad promedio de un ciudadano hispanoamericano fue de 30 años en 2020, en comparación con los 41 años de los no hispanos estadounidenses, según un análisis de los datos del censo. Y eso significa que, si bien ha habido aumentos en la proporción de votos hispanos en todos los grupos de edad, el aumento más significativo ha ocurrido entre las generaciones más jóvenes.
Los temas que importan al Votante Hispano
No podemos abordar el tema del voto hispano sin reconocer la intersección con las cuestiones migratorias y la discriminación racial. La comunidad hispana, en gran medida, tiene conexiones profundas con el tema inmigratorio, ya sea como inmigrantes ellos mismos o como descendientes de quienes lo fueron. Los desafíos que enfrentan, desde la incertidumbre legal hasta la amenaza constante de la separación familiar, influyen directamente en sus decisiones políticas.

La discriminación racial persiste como una sombra sobre la experiencia hispana en Estados Unidos. Datos del Pew Research Center revelan que el 58% de los hispanos en Estados Unidos creen que la discriminación es un problema importante que enfrenta su comunidad. Este factor, combinado con los desafíos derivados de la inmigración, subraya la necesidad de políticas inclusivas que aborden las inequidades y promuevan la justicia social.
Hacia donde se dirige el Voto Hispano
Eso tiene preocupados a los demócratas y a los republicanos con la esperanza de acapararlos. En general los políticos de ambos partidos tratan de conectarse mejor con la comunidad hispana y comprenderla.
El discurso radical descriminatorio del lado republicano al tratar los temas de la frontera sur y generalizar la ilegalidad hacia todos los hispanos. Y por el otro el fracaso del gobierno demócrata en torno a la economía y promesas rotas respecto a la legalización de los dreamers. Son temas el votante latino definitivamente pasara a los partidos tradicionales. Hay que adicionar que la avanzada edad de los candidatos que aventajan en ambos partidos también son un desmotivante para el joven electorado latino .

Radica en las propuestas independientes, frescas y renovadas que sean capaces de cautivar al votante hispano.
El voto hispano es más que una acción política; es un testimonio de resiliencia, diversidad y aspiraciones compartidas. Es un recordatorio de que la riqueza de Estados Unidos radica en su capacidad para integrar y celebrar las diversas identidades que la componen.
En este sentido, el voto hispano se erige como una fuerza transformadora que puede impulsar la construcción de un país más justo, equitativo e inclusivo para todos. Reconocer y valorar esta realidad no solo es un imperativo moral, sino un paso esencial hacia el fortalecimiento de la democracia en las próximas elecciones 2024.
