Con la llegada de la adultez, el cerebro experimenta cambios naturales: la velocidad de procesamiento disminuye y la memoria inmediata puede volverse menos eficiente. Sin embargo, el Dr. Naim Dahdah, reconocido médico internista y fundador de D-Clinik, explica que el estilo de vida tiene un impacto determinante en cómo envejecemos.
Factores que aceleran el deterioro cognitivo
No todos los olvidos son señal de enfermedad, pero existen hábitos y condiciones que aceleran el desgaste de las conexiones neuronales:
- Estrés crónico y falta de sueño.
- Sedentarismo y mala alimentación.
- Consumo excesivo de alcohol.
- Enfermedades crónicas como la diabetes e hipertensión.
Los 3 pilares para un cerebro saludable
Para mantener la agilidad mental y preservar la función cognitiva, el experto en antienvejecimiento recomienda basar el día a día en tres ejes fundamentales:
- Actividad física regular: Esencial para la oxigenación y salud neuronal.
- Nutrición adecuada: Priorizar la dieta mediterránea, rica en antioxidantes.
- Ejercicio mental: Leer, aprender nuevas habilidades y mantener relaciones sociales activas.
“La genética influye, pero no lo es todo. El estilo de vida es la clave para decidir cómo envejece nuestro cerebro”, afirma el Dr. Dahdah.
Estrategias avanzadas: NAD+ y Terapia de Reemplazo Hormonal
Más allá de los hábitos básicos, la medicina moderna ofrece herramientas para optimizar la longevidad celular y la energía:
Optimización de NAD+
El NAD+ (Nicotinamida Adenina Dinucleótido) es una coenzima vital para la reparación del ADN y la producción de energía celular. Dado que sus niveles bajan con la edad, su optimización puede ayudar a:
- Mejorar la función de las mitocondrias.
- Proteger contra el deterioro cognitivo.
- Promover la longevidad celular.
Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH)
Para mujeres mayores de 40 años, la caída de estrógenos durante la perimenopausia afecta directamente al cerebro. Bajo supervisión médica, la TRH ofrece beneficios como:
- Reducción de la “niebla mental” y mejora de la memoria.
- Regulación del estado de ánimo y el sueño.
- Protección de la densidad ósea y elasticidad de la piel.
Suplementación estratégica y prevención
El Dr. Dahdah subraya la importancia de la suplementación basada en evaluaciones médicas. Nutrientes como el Omega-3 (para la función cognitiva), la Vitamina D (salud inmunológica) y el Complejo B son aliados clave cuando existen deficiencias.
Señales de alerta: Es vital consultar a un especialista si nota olvidos frecuentes que afecten la rutina, desorientación, cambios de conducta o dificultad persistente para encontrar palabras.
