En una operación de gran alcance, el ejército estadounidense interceptó y abordó al petrolero Verónica III en aguas del Océano Índico.
El Pentágono confirmó que la acción forma parte de la estrategia para desmantelar las redes de tráfico ilícito de crudo vinculado a Venezuela y su «flota fantasma».
Interdicción marítima: Del Caribe al Índico
Tras una persecución que inició en el Mar Caribe, fuerzas especiales de EE. UU. ejecutaron un operativo de «derecho de visita e interdicción» para desactivar el buque.
Según el Departamento de Defensa, el Verónica III intentó evadir la cuarentena de petroleros impuesta por la administración de Donald Trump para presionar la salida del poder de Nicolás Maduro.
«Lo rastreamos desde el Caribe hasta el Océano Índico, acortamos la distancia y lo desactivamos», declaró el Pentágono tras publicar un video del abordaje.
La caída de la «Flota Fantasma» de Maduro
El Verónica III, un buque con bandera panameña, ya figuraba en las listas de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) por vínculos con sanciones relacionadas con Irán.
Los datos clave del suceso incluyen:
- Fuga estratégica: El barco huyó de las costas venezolanas el pasado 3 de enero, coincidiendo con la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
- Carga millonaria: Según el portal TankerTrackers.com, el buque transportaba aproximadamente 2 millones de barriles de crudo y combustible.
- Modus operandi: El uso de banderas falsas y transbordos en alta mar son tácticas comunes de la flota utilizada para el contrabando de petróleo venezolano en las cadenas de suministro globales.
Contexto de la crisis en Venezuela
Este operativo militar se enmarca en la escalada de tensiones tras la captura y aprehensión del líder venezolano en enero.
La orden de cuarentena sobre petroleros sancionados busca cortar el financiamiento derivado del comercio ilegal de hidrocarburos, el cual ha sostenido la estructura de poder en el país sudamericano durante años de sanciones económicas.
