Los agentes federales comenzaron a ser retirados de Minneapolis, después de varias semanas de redadas y actividades intensificadas que pusieron a la ciudad en vilo.
El zar fronterizo de la Casa Blanca, Tom Homan, anunció que la Operación Metro Surge llegaría a su fin el jueves, poniendo fin a una saga de meses que provocó detenciones masivas, protestas y la muerte de dos manifestantes.
“Gracias a nuestros esfuerzos aquí, Minnesota ya no es tan santuario para los delincuentes”, declaró Homan en una conferencia de prensa. “He propuesto, y el presidente Trump ha coincidido, que se concluya esta operación de refuerzo”.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos inició la operación el 1 de diciembre.
Las autoridades federales dijeron que más de 4.000 personas fueron arrestadas durante la operación.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, declaró el martes que esperaba que la ofensiva federal contra la inmigración terminara en «días, no semanas ni meses» tras hablar con Homan y la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles.
Por su parte, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, también afirmó haber tenido una «reunión positiva» con Homan el lunes y haber abordado la posibilidad de una mayor reducción.
Homan ya anunció la semana pasada que 700 agentes federales abandonarían Minnesota, dejando a más de 2000 en el estado que ahora comenzarán a abandonar el estado.
Además que aseguró que permanecerá en el estado para supervisar la reducción.
Homan dijo que la ofensiva de la administración contra la inmigración ilegal continuará aun cuando los recursos se estén transfiriendo fuera de Minnesota.
“El presidente Trump prometió una deportación masiva, y eso es lo que este país va a recibir”, declaró Homan a la prensa. “Nada ha cambiado, salvo que nos aseguramos de identificarlos y de saber a quiénes buscamos, cuál es su historial migratorio y sus antecedentes penales”.
