La fiscalía de Nueva York reabrió formalmente la investigación criminal en torno a la acusación de una estudiante de la Universidad de Cornell, quien denunció a siete miembros de la fraternidad Chi Phi por haberla drogado y agredido sexualmente en octubre de 2024. El caso dio un giro decisivo tras la presentación de una demanda civil de 101 páginas dictada en septiembre de 2026.
Revelaciones en la demanda civil reabren el caso penal
Según el documento legal, la víctima —quien tenía 20 años y pertenecía a una hermandad femenina del campus— fue presionada para consumir alcohol, marihuana y ketamina, lo que la dejó en estado de incapacidad absoluta antes de sufrir el abuso por parte de los siete involucrados.
El fiscal del distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, anunció que la oficina presentará las nuevas pruebas ante un gran jurado:
«Reconozco la realidad de que las víctimas de agresiones sexuales pueden necesitar años de terapia para procesar plenamente lo que les sucedió. Buscar justicia a veces requiere que reconsideremos o reabramos casos cuando se nos proporciona evidencia adicional.»
La fiscalía había cerrado el expediente en 2024 argumentando falta de elementos probatorios sobre el consentimiento. Sin embargo, la inclusión de nuevas pruebas en la demanda civil —como capturas de pantalla de Snapchat con invitaciones para participar en la agresión— motivó la reapertura de la causa penal.
Posición y medidas disciplinarias de la Universidad de Cornell
Ante el impacto público de las acusaciones, la Universidad de Cornell respaldó la decisión de la fiscalía de retomar la investigación criminal, al tiempo que defendió las sanciones aplicadas a la fraternidad:
- Sanciones institucionales: Cierre y veto permanente de la sección de la fraternidad Chi Phi en el campus.
- Procesos a implicados: Suspensión y expulsión de varios de los involucrados tras un panel disciplinario en 2024.
Kyle Kimball, vicepresidente de relaciones universitarias de Cornell, rechazó los señalamientos de la demanda que calificaban a la institución como permisiva:
«Cualquier insinuación de que la universidad no impuso castigos contundentes a los implicados es falsa.»
Alarma por estadísticas de violencia sexual en el campus
El caso reavivó el debate sobre las agresiones sexuales en las universidades de la Ivy League. De acuerdo con un informe presentado por el grupo de trabajo sobre agresiones sexuales creado por Cornell en 2025:
- El 35 % de las estudiantes de grado declaró haber sufrido alguna agresión sexual durante su paso por la universidad.
- El 8 % de los estudiantes masculinos de grado reportó situaciones similares.
La demanda civil busca indemnizaciones económicas de la institución, de los siete acusados directos, de la fraternidad nacional Chi Phi y de un establecimiento local en Ithaca.
