Charleston, SC.- En este mes de Abril de 2025 se marca el décimo aniversario de la aprobación de la legislación estatal de Carolina del Sur que exige la publicación de información sobre la Línea Nacional contra la Trata de Personas. Esta medida, establecida en la Sección 16-3–2100 del Código del Estado, ha sido un paso esencial para visibilizar el problema de la trata en espacios públicos y privados. Estos son diez años de acción contra la trata de personas en Carolina del Sur.
Con motivo del aniversario, el Grupo Estatal de Trabajo contra la Trata de Personas, en colaboración con su Subcomité Asesor de Sobrevivientes, lanzó una nueva versión del cartel oficial de los diez años de acción contra la trata de personas en Carolina del Sur. Este rediseño busca ofrecer un formato más accesible y visible para quienes podrían necesitar ayuda, con un enfoque centrado en la experiencia de las personas sobrevivientes.
El cartel actualizado ya está disponible en dos versiones descargables. Ambos modelos contienen toda la información obligatoria por ley y se pueden obtener directamente desde los sitios web de las agencias estatales responsables.

¿Dónde deben colocarse los carteles?
La ley establece claramente qué tipo de establecimientos están obligados a exhibir los carteles informativos. Esto incluye lugares tradicionalmente vulnerables a la trata, como negocios para adultos, centros de atención médica de urgencia y hospedajes temporales.
Entre los lugares obligados a cumplir con esta normativa se encuentran: establecimientos declarados como molestia pública por prostitución; clubes nocturnos y bares donde hay desnudez o semi-desnudez; negocios de masajes sin licencia adecuada; hospitales (en sus salas de emergencia); y centros de atención de urgencia. También deben cumplir hoteles, moteles y hospedajes similares que cobran por habitación.
Adicionalmente, se incluyen todos los contratistas y transportistas agrícolas, así como terminales de transporte como aeropuertos, estaciones de tren y autobús, paradas de descanso y estaciones de camiones. Esta amplia cobertura busca garantizar que la información llegue a los espacios donde las víctimas tienen más probabilidades de ser detectadas o de buscar ayuda.
Obligaciones legales sobre el cartel: contenido, idioma y ubicación
Según el texto específico de la Sección 16-3-2100 del Código de Leyes de Carolina del Sur (2024), el cartel debe ubicarse en dos lugares clave: cada baño público del establecimiento y un área prominente en la entrada donde se acostumbren a colocar avisos.
El cartel debe tener un tamaño mínimo de 21,6 x 27,9 cm (8,5 x 11 pulgadas) y utilizar una fuente de al menos 16 puntos. El mensaje debe estar impreso en inglés y en español dentro del mismo cartel. El contenido obligatorio incluye una declaración clara para posibles víctimas:
“Si usted o alguien que conoce está siendo forzado a realizar alguna actividad y no puede salir, ya sea sexo comercial, trabajo doméstico, trabajo agrícola u otra actividad, llame al Centro Nacional de Recursos contra la Trata de Personas al 1-888-373-7888 para acceder a ayuda y servicios. Las víctimas de la trata de personas están protegidas por la ley federal y las leyes de Carolina del Sur.”
También debe especificarse que la línea es:
- Disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
- Operada por una organización no gubernamental y sin fines de lucro.
- Anónima y confidencial.
- Accesible en 170 idiomas.
- Capaz de ofrecer ayuda, referencias, capacitación e información general.

“En 2024, intensificamos nuestros esfuerzos para brindar esta información a personas hispanohablantes, utilizando datos para dirigirnos a comunidades con mayores poblaciones de habla hispana, identificamos eventos para distribuir materiales en español y ofrecimos una presentación virtual en español sobre la definición de la trata de personas y lo que observamos en Carolina del Sur.”
Kathryn Moorehead, Directora del South Carolina Human Trafficking Task Force
Supervisión, sanciones y excepciones
La responsabilidad de proveer y hacer cumplir esta normativa recae sobre tres agencias estatales: el Departamento de Ingresos, la División de Aplicación de la Ley del Estado y el Departamento de Transporte. Cada una debe asegurarse de que los carteles estén disponibles para descarga gratuita en sus sitios web.
Si un establecimiento incumple con la colocación del cartel, recibirá primero una advertencia escrita. En caso de reincidencia, se podrá aplicar una multa de hasta 50 dólares por cada día en que se mantenga la infracción. Cada día sin cumplimiento se considera una infracción distinta.
La ley también prevé excepciones. No se aplica a teatros, salas de conciertos, centros de arte, museos u otros espacios cuya finalidad principal sea artística o cultural, siempre que sus presentaciones tengan valor serio literario, artístico, científico o político.

Una política que salva vidas
La trata de personas es un delito muchas veces invisible, pero de enormes consecuencias humanas. La implementación de esta ley es una herramienta de prevención, intervención y concientización. El rediseño del cartel en colaboración con sobrevivientes representa un paso más hacia una estrategia centrada en las víctimas. En los diez años de acción contra la trata de personas en Carolina del Sur, se han logrado grandes avances.
Con esta acción, Carolina del Sur reafirma su compromiso con la defensa de los derechos humanos. En los diez años desde que se aprobó esta legislación, miles de carteles se han convertido en ventanas hacia una posible salida para quienes sufren en silencio.
La directora Moorehead subraya la importancia de representar visualmente la diversidad de quienes pueden ser afectados: “Las imágenes en los carteles fueron seleccionadas para reflejar la diversidad de las víctimas, incluyendo raza, género y nivel socioeconómico. Los traficantes de personas no discriminan cuando se trata de victimizar a otros con fines de lucrar. Sabemos que con frecuencia apuntan a menores para explotarlos. Sin embargo, también explotan a adultos que pueden ser vulnerables por diversas razones.”
Cada cartel es más que un mensaje. Es una puerta abierta a la esperanza, un recordatorio de que la ayuda está disponible y de que la justicia sigue siendo una meta posible.
