San Antonio, Texas. – La deportación de un bebé con bronquitis genera controversia migratoria en Estados Unidos. El niño mexicano, Juan Nicolás de apenas dos meses fue deportado junto a su madre. También fue deportado su padre y su hermana de 16 meses. El caso fue denunciado por el congresista JoaquínCastro. Al mismo tiempo, el gobierno federal sostiene que el procedimiento cumplió la ley.
Según el legislador, el menor presentó episodios alarmantes antes de su expulsión. “Juan tiene bronquitis, según su madre, y en algún momento durante las últimas horas estuvo inconsciente”, escribió. Además, añadió que “Juan fue dado de alta del hospital alrededor de la medianoche pese a esa condición”. Por consiguiente, el cuestionamiento no es solo jurídico. Es también profundamente humano.

La denuncia del Congresista
Castro confirmó posteriormente la deportación de toda la familia. “Deportar innecesariamente a un bebé enfermo y a toda su familia es atroz”, afirmó. También calificó la acción como “una crueldad monstruosa” y advirtió que la vida del menor estaba en riesgo.
Asimismo, el congresista detalló que, según el abogado, la familia fue expulsada con apenas 190 dólares. “ICE deportó a la familia únicamente con el dinero que tenían en su cuenta de comisaría, un total de 190 dólares”, señaló. Además, subrayó: “Estamos totalmente enfocados en localizarlos, exigir responsabilidades y garantizar su seguridad”.

La versión oficial del gobierno
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional, a través de su portavoz, defendió el procedimiento. La funcionaria del Department of Homeland Security declaró que el menor estaba en “condición estable y médicamente autorizada para su traslado”. También indicó que pediatras entregaron a los padres un spray nasal salino y una pera de succión para continuar el tratamiento.
Además, explicó que la detención de la madre sucedió tras cruzar irregularmente cerca de Eagle Pass el 21 de enero. “La madre presentó todas sus reclamaciones ante un juez y consideradas no válidas”, afirmó. Finalmente, sostuvo que la madre “recibió pleno debido proceso” antes de ejecutarse la orden final de deportación.

Un caso que reabre el debate
El episodio ocurre en un contexto de mayor escrutinio sobre los centros de detención familiar y en específico el de Dilley, Texas. Casos recientes de menores detenidos han generado cuestionamientos públicos sobre condiciones médicas y acceso a defensa legal. En consecuencia, la deportación de un bebé con bronquitis genera controversia migratoria insertando una discusión más amplia sobre límites y responsabilidades.

El otro caso es el del niño ecuatoriano Liam Conejo Ramos capturado en Minneapolis mientras regresaba de la escuela con su padre el 20 de enero de 2026. Las imágenes del menor con un gorro de conejo y una mochila de Spider-Man mientras oficiales de ICE le custodiaban, provocaron indignación. Además, generaron críticas a las políticas migratorias del gobierno de Estados Unidos y su impacto en familias que solicitan asilo.
Un juez federal ordenó la liberación de Liam y su padre. Esto les permitió regresar a Minnesota, aunque el proceso migratorio de la familia continúa. Además, el Departamento de Seguridad Nacional ha señalado su intención de avanzar con acciones de deportación.
