La controversia continúa mientras todas las medidas intentadas por Estados fronterizos son bloqueadas.
La controversia continúa mientras todas las medidas intentadas por Estados fronterizos son bloqueadas. | Noticias El Informador.

Un juez estadounidense suspendió ayer jueves 29 de Febrero la entrada en vigor de una ley en Texas, que permitiría a la policía local detener y expulsar a migrantes sospechosos de haber entrado ilegalmente a los Estados Unidos.

La ley, que se preveía entraba en efecto el próximo lunes ha quedado suspendida temporalmente, es una de las medidas anti-inmigrantes más drásticas en la historia estadounidense.

Pero…¿Cuál es la nueva Ley?

La medida (SB 88-4) fue demandada por grupos de defensa de derechos civiles encabezados por la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) en diciembre pasado a pocos días de ser firmada por el gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, principal impulsor de la medida.

Tras conocer el fallo, Abbott anunció que apelará de inmediato.

El gobernador también indicó que tiene la intención de llegar con este caso hasta la Corte Suprema.

Los demandantes

Los demandantes alegan que la ley es inconstitucional porque viola la supremacía de la ley federal, que regula la inmigración en EE.UU., sobre las medidas aprobadas por un estado.

La ley convierte en delito menor el que un extranjero «ingrese o intente ingresar al estado desde una nación extranjera» de forma irregular. La falta se convierte en un crimen grave, punible hasta con 20 años de prisión, si el infractor es reincidente.

La iniciativa también permite a la Justicia estatal ordenar la expulsión de personas sin mediar proceso legal. Asimismo, los oficiales de policía podrán arrestar a cualquier individuo del que sospechen que ingresó ilegalmente al país, y tendrán la facultad discrecional de expulsarlo a México en vez de arrestarlo.

Anand Balakrishnan, abogado del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la ACLU, dijo en un comunicado que la decisión del tribunal federal «confirma» la ilegalidad de la medida.

Edna Yang, codirectora ejecutiva de American Gateways, otra de las organizaciones demandantes, subrayó que «la única manera de arreglar nuestro fallido sistema de inmigración es a través de la acción del Congreso federal, no de la acción estatal individual«.

La decisión

La decisión temporal emitida por la Corte Federal del Distrito Oeste de Texas se da justo cuando el presidente Joe Biden y el ex-presidente Donald Trump, por separado, llegaron este jueves a la frontera sur de ese estado para avanzar sus campañas electorales en torno a la inmigración.

El mandatario estadounidense se reúne con miembros de la Patrulla Fronteriza y las autoridades y líderes locales en Brownsville, mientras, Trump estará a 500 kilómetros al noreste en Eagle Pass, donde Abbott, ha instaurado varias medidas que retan el poder federal sobre inmigración.

La ley produjo el rechazo de gobiernos locales como el de El Paso que participó en la demanda.

Iliana Holguín, comisionada (concejal) de ese condado aplaudió en un comunicado la decisión de la corte y dijo que la ley «impondría una carga indebida a los contribuyentes locales, al tiempo que abriría la puerta a posibles violaciones de los derechos civiles de los residentes fronterizos«.

Por su parte, Domingo García, presidente de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), la más antigua organización hispana en EE.UU., dijo en un comunicado que «Abbott y otros políticos de derecha deben dejar de desperdiciar millones de dólares de los contribuyentes de Texas y mentirles a los tejanos diciendo que en realidad están deteniendo a los inmigrantes«.

Acusó a los líderes republicanos de ser «cómplices de los traficantes» de migrantes al enviar a los recién llegados a otras ciudades de Estados Unidos y no trabajar en un plan de inmigración bipartidista para resolver la crisis humanitaria en la frontera.