Charleston, S.C.- El sistema de inmigración en EE.UU. esta colapsado y sobrepasado en capacidad en muchas instancias. A continuación, El Informador hace un análisis de lo que se puede esperar este 2024 en materia de Inmigración.
Movimientos hacia una dirección
La administración del Presidente Biden cada vez acepta las recomendaciones de los Republicanos en llegar a un consenso sobre la seguridad de la Frontera Sur. En los últimos meses se habla de la reinstalación del Título 42 de la época Trump que permitiría a las autoridades en realizar deportaciones masivas.
Los republicanos dicen que las cifras récord de migrantes que cruzan la frontera representan una amenaza a la seguridad. Esto se debe a que las autoridades no pueden examinar adecuadamente a todos los migrantes.

El senador republicano James Lankford, de Oklahoma, que dirige las negociaciones, señaló el aumento de personas que ingresan a Estados Unidos desde México y dijo que “literalmente se está saliendo de control”.
Definitivamente, ambos partidos están llegando a un punto en común, la frontera Sur es un desastre y está fuera de control. Podemos observar que es evidente que las políticas de inmigración tenderán al fortalecimiento de la seguridad y a la eliminación de los incentivos del parole humanitario a ciertas nacionalidades.
Posible eliminación del Parole Humanitario
Al utilizar el parole humanitario, el gobierno de Estados Unidos puede permitir la entrada de personas al país básicamente evitando el proceso de inmigración regular. Se supone que este poder debe usarse caso por caso por “razones humanitarias urgentes” o “beneficio público significativo”.
Los inmigrantes generalmente son admitidos por un período predeterminado y no hay ningún camino hacia la ciudadanía estadounidense. A lo largo de los años, los gobiernos, tanto demócratas como republicanos, han utilizado la libertad condicional humanitaria para admitir personas en Estados Unidos y ayudar a grupos de personas de todo el mundo.
En enero, el gobierno demócrata anunció un plan para admitir a 30,000 personas por mes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela a través de permiso humanitario, siempre que esos migrantes tuvieran un patrocinador financiero y volaran a Estados Unidos en lugar de ir a la frontera entre Estados Unidos y México para ingresar.
Las últimas cifras del gobierno de Estados Unidos muestran que casi 270,000 personas habían sido admitidas en el país hasta octubre bajo ese programa. Por otra parte, 324,000 personas obtuvieron citas a través de una aplicación móvil llamada CBP One que se utiliza para otorgar libertad condicional a personas en cruces terrestres con México.

Texas demandó a la administración para detener el programa dirigido a cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos. Y así muchas otras ciudades y Estados harán lo mismo posiblemente este próximo año. Los Alcaldes de las llamadas Ciudades Santuarios, como New York y Chicago han pedido al Presidente Biden una solución para el flujo masivo a sus ciudades.
Un grupo de senadores también trabajan en una propuesta de ley llamada Ley para Detener las Ciudades Santuario Peligrosas.

“Muchas de estas ciudades santuario impiden activamente que las fuerzas del orden estatales y locales se coordinen con sus contrapartes federales. Liberan a asesinos, violadores y ladrones que terminan aprovechándose de la comunidad. Eso esta muy mal”.
Ted Cruz, Senador por Texas.
Los potenciales cambios al Asilo
El asilo es un tipo de protección que permite a un migrante permanecer en Estados Unidos. y tener un camino hacia la ciudadanía estadounidense. Para calificar para asilo, alguien tiene que demostrar miedo a la persecución en su país de origen debido a un conjunto de criterios bastante específicos: raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social particular u opiniones políticas.
Los solicitantes de asilo deben estar en suelo estadounidense cuando soliciten esta protección.
Por lo general, pasan por una evaluación inicial llamada entrevista de miedo creíble. Si se determina que tienen posibilidades de obtener asilo, se les permite permanecer en Estados Unidos para llevar su caso ante un tribunal de inmigración. Ese proceso puede llevar años. Mientras tanto, los solicitantes de asilo pueden empezar a trabajar, casarse, tener hijos y crear una vida.
Los críticos dicen que el problema es que la mayoría de las personas no terminan obteniendo asilo cuando su caso finalmente llega a los tribunales de inmigración. Pero dicen que los inmigrantes saben que si solicitan asilo, básicamente se les permitirá permanecer en Estados Unidos durante años. Parte de lo que están discutiendo los legisladores elevaría los criterios con que los inmigrantes deben cumplir durante esa entrevista inicial de miedo creíble. Aquellos que no lo cumplan serán deportados.
Conclusiones
El sistema se encuentra sumido en el caos, y resulta insostenible mantener un proceso ordenado frente al constante flujo de inmigrantes ilegales que cruzan la frontera. El asilo, en particular, ha sido una herramienta mal utilizada, sirviendo como vía para la penetración continua del crimen organizado en el sistema de inmigración. Los criminales engañan e inculcan a los migrantes al establecerles que si no logran pasar pueden pedir asilo y que serán liberados de inmediato. Claro está luego de haberles cobrado la cuota de traslado.
La mayoría de las personas provenientes de Latinoamérica llegan a Estados Unidos huyendo del hambre y la miseria económica. Para abordar esta problemática y contrarrestar la trampa de desinformación en torno al asilo, se proponen dos recomendaciones clave.
En primer lugar, es crucial incentivar la aplicación de visas de trabajo, facilitando su obtención y accesibilidad en los países de origen. Se debe informar las ventajas tanto económicas como de certeza en seguridad a través de campañas de comunicación eficientes en los países de origen. Los inmigrantes ilegales mueren, son extorsionados, secuestrados, maltratados y luego esclavizados laboralmente al llegar a EE.UU. Y muy pocos lo saben.
En segundo lugar, se debe motivar a los gobiernos de la región a prosperar económicamente, fomentando el retorno de capitales empresariales, la inversión directa de empresas estadounidenses y alentando a los empresarios latinoamericanos a invertir socialmente en sus propios países. Este enfoque busca impulsar el crecimiento de la clase media y, finalmente, imponer sanciones económicas a los gobiernos corruptos.
Abordar la raíz del problema a través de estas medidas no solo fortalecerá la estabilidad económica en la región, sino que también reducirá la presión migratoria hacia Estados Unidos. Es imperativo adoptar un enfoque integral que combine la promoción de oportunidades económicas con medidas coercitivas hacia la corrupción gubernamental en los gobiernos latinoamericanos, a fin de restablecer un sistema de inmigración más equitativo y eficiente.
Te puede interesar: Sistema Inmigratorio en EEUU: la Crisis Continúa y se Complica
