North Charleston, SC.- El ataque incendiario a Tesla en North Charleston está bajo investigación por terrorismo doméstico. La fiscal general Pam Bondi calificó los incidentes de tal manera y anunció los cargos contra tres casos específicos.
Los incidentes incluyen la quema de estaciones de carga en North Charleston, y el vandalismo en concesionarios de Colorado. En estos lugares, se han pintado mensajes como «Nazi cars» en los edificios. En el noroeste del país, también se han reportado numerosos daños a vehículos Tesla.
Un ataque fallido en North Charleston

Uno de los casos más llamativos ocurrió en North Charleston. Daniel Clarke-Pounder, de 24 años, intentó incendiar una estación de carga de Tesla con cócteles Molotov. Durante el ataque a Tesla en North Charleston, el agresor se prendió fuego accidentalmente. Esto permitió su identificación y posterior arresto.
Las autoridades informaron que el sospechoso dejó pintadas con frases como «F–k Trump» y «Long live the Ukraine». Luego huyó del lugar con quemaduras visibles en la espalda. La policía lo capturó tras una solicitud pública de ayuda para identificar al responsable.
El pasado lunes 17 de marzo, Clarke-Pounder compareció ante el Tribunal de Distrito de EE.UU. para una audiencia preliminar. La jueza Mary Baker le concedió una fianza de $10,000 en efectivo y ordenó su arresto domiciliario. Solo podrá salir de su hogar por razones médicas o judiciales y deberá someterse a tratamiento por abuso de sustancias y salud mental.
Reacciones y consecuencias legales
Bondi subrayó que varios de los responsables han sido procesados bajo cargos federales de destrucción de propiedad. Aunque en Estados Unidos no existe una clasificación legal específica para «terrorismo doméstico» en estos casos, las penas pueden alcanzar hasta 20 años de prisión.

«La oleada de ataques violentos contra la propiedad de Tesla no es simple vandalismo, es un intento deliberado de sembrar el caos y el miedo. No permitiremos que este tipo de acciones queden impunes. Haremos todo lo necesario para llevar a los responsables ante la justicia».
Pam Bondi, Fiscal General de EE.UU.
Por su parte, el fiscal federal interino Brook B. Andrews señaló que «el derecho a la protesta pacífica será defendido, pero no se tolerará la violencia y el caos». Estas palabras reflejan la preocupación de las autoridades por el incremento de ataques a propiedades vinculadas con Tesla y su CEO, Elon Musk. Los ataques a Tesla en North Charleston y el entorno de Musk han generado controversia por su apoyo al expresidente Donald Trump.
Investigaciones en curso
A pesar de la falta de pruebas concretas sobre una coordinación en los ataques, Bondi ordenó una investigación. Se busca determinar si estos actos han sido financiados o planificados de manera sistemática. Sin embargo, hasta el momento, no se han presentado evidencias que respalden esta hipótesis.
Mientras tanto, Tesla continúa enfrentando daños en su infraestructura y vehículos. Esto ha provocado un aumento en las medidas de seguridad en sus concesionarios y estaciones de carga en varias partes del país durante la investigación del ataque en North Charleston.
