Charleston, S.C.- Nikki Haley se enfrentó a un avasallador Trump en su natal territorio, Carolina del Sur. El fin de semana Trump obtuvo el 60% de los votos y se llevó 47 de los 50 delegados que aporta el Palmetto State. Pero a pesar de perder, yo creo que Haley sigue ganando por muchos otros factores.
Lo impresionante de la política es que nada está escrito sino hasta que la última votación suceda. Y es que resuena mucho lo afirmado por Haley: “Hoy, en Carolina del Sur, estamos obteniendo alrededor del 40% de los votos. Pero también sé que el 40% no es un grupo pequeño. Hay un gran número de votantes en nuestras primarias republicanas que dicen que quieren una alternativa.”

Lo que pesa sobre Trump
Los diversos casos penales y civiles en múltiples jurisdicciones son aún un acertijo que puedan inhabilitar al expresidente. Este sería un escenario para Haley donde hoy es sin duda la “número dos” del partido republicano.
“No creo que Donald Trump pueda vencer a Joe Biden. Casi todos los días, Trump ahuyenta a la gente, incluso con sus comentarios de ayer.
Nikki Haley
Soy una mujer de palabra. No voy a renunciar a esta lucha cuando la mayoría de los estadounidenses desaprueban tanto a Donald Trump como a Joe Biden.
No podemos permitirnos cuatro años más de fracasos de Biden o de falta de enfoque de Trump.”
Por otro lado, tanto Trump como Biden, tienen sobre ellos el peso de los años. Para el presidente con sus diversos episodios de caídas y despistes. Y para el expresidente con sus comentarios agrios, como el reciente, al referirse que son los Afroamericanos los que usan más sus camisetas con su foto de fichaje policial. En contraposición, Haley proyecta juventud, frescura y vitalidad.
Por último, pesa sobre Trump un voto negativo mayor a su voto positivo y eso le restará mucho en la elección general.
Las perspectivas de Haley
Sin embargo, con la derrota de Haley el sábado, solo se está quedando más atrás. Trump ya tenía 113 delegados frente a los 17 de Haley. Pero no creo que el ímpetu de Haley se quede allí, y tal como lo aseguró en su discurso del fin de semana “No vamos a descansar hasta que America gane”
Creo que el entusiasmo y apoyo político de Haley viene porque tiene un plan a largo plazo donde aunque sea que pierda la nominación republicana se ha posicionado como una líder nacional. Donde no importa si gane Biden o Trump su momento más certero seguramente será en el 2028.

La Unidad
En mi opinión el resultado más importante de la derrota de Haley en su misma Carolina del Sur fue verla en el escenario con una actitud de victoria y por primera vez veo en ella un aire de autoridad y aura presidencial. Su discurso fue inspirador y visionario.
El hablar del tema de la unidad y condenar la división política y el hoyo cultural en que tanto republicanos como demócratas han caído fue un verdadero bálsamo para el país. Al lanzar esas líneas de unidad y el cimentarla como el fundamento que este país lleva intrínseco en su nombre “Estados Unidos de América” dan aliento y esperanza.
«¿Alguien piensa seriamente que Joe Biden o Donald Trump unirán a nuestro país para resolver nuestros problemas? No están luchando por el futuro de nuestro país. Exigen que peleemos entre nosotros.
Nikki Haley
Desde el comienzo de esta campaña, he dejado claro que me postulo a la presidencia para salvar a Estados Unidos.
Me presento para recordarnos lo que significa ser estadounidense.
Ahora es el momento de renovar esa creencia. Ahora es el momento de recordar quiénes somos. Somos ciudadanos del país más grande de la historia de la humanidad, ¡y debemos liderar ahora más que nunca!»

Para terminar
Más allá del resultado, el discurso de Haley mostró temple de liderazgo. Su llamado a la unidad y a superar la polarización partidista cayó hondo entre votantes de ambos partidos. Haley tiene el potencial de capitalizar este mensaje de esperanza y erigirse como alternativa real a Biden y Trump en 2024, o incluso en 2028.
En resumen, aunque Haley perdió una batalla, está lejos de perder la guerra. Su momento llegará. Ha demostrado temple y visión para liderar a EEUU hacia una nueva era de unidad. Su candidatura apenas comienza.
Deseo terminar citando el principio del discurso de Haley: “Me siento bendecida esta noche. Me he sentido bendecida a lo largo de todo este trayecto. Incluso cuando ha sido difícil, no lo he perdido de vista. He sentido la fuerza y la gracia de Dios en cada paso del camino.” Con esta frase debe despejarse por completo toda duda que la fortaleza y persistencia de Haley se fundametan en la Fe.
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