Charleston, S.C.- En la vida no hay coincidencias, y este año es el fin del sexenio de Andrés Manuel Lopez Obrador (AMLO) y el del gobierno estadounidense. Por lo tanto hay elecciones en ambos lados de la frontera. En definitiva los temas más relevantes en la política de EE. UU es la migración y economía. Y en estos dos temas el gobierno mexicano actual y futuro aportan muchísimo.

Las elecciones en México

El próximo 2 de junio México elegirá presidente en unos comicios que ya tienen ganadora. Según las encuestas, Claudia Sheinbaum, la candidata de izquierda respaldada por el presidente AMLO, se impondrá fácilmente obteniendo más del 60% de intención de voto frente a menos del 30% para su principal rival Xóchitl Gálvez de la derechista Fuerza y Corazón por México. Sheinbaum se convertirá así en la primera mujer en ocupar la presidencia de México.

Xóchitl Gálvez y Claudia Sheinbaum candidatas a la presidencia de Mexico. Foto: EFE | El Informador.

Sheinbaum venció en la interna de su partido MORENA a Marcelo Ebrard, actual canciller, quien amenazó con presentarse por otra formación política pero finalmente desistió ante el amplio favoritismo de Sheinbaum. La popularidad de ésta se debe en gran medida a su cercanía ideológica con AMLO, cuyo sexenio ha sido «mediocre en gestión» pero exitoso en mantener elevados niveles de apoyo popular.  

Se espera continuidad en las políticas de AMLO tras el relevo presidencial del 1 de diciembre. En especial, la controvertida estrategia de «abrazos, no balazos» contra el narcotráfico que ha granjeado críticas en Estados Unidos, donde casi 110,000 personas mueren cada año por sobredosis y culpan a México de no controlar suficientemente el tráfico de drogas sintéticas como el fentanilo.

Las Relaciones entre Vecinos

Foto Crédito: SFC Gordon Hyde

Precisamente la relación con Estados Unidos será uno de los principales retos para Sheinbaum. AMLO ha tenido roces con la Casa Blanca en temas como migración y drogas. La nueva presidenta mexicana deberá reconstruir los puentes con el vecino del norte, que está obsesionado con frenar la migración irregular procedente de Latinoamérica.  

México deberá alinearse más con Estados Unidos en control fronterizo si quiere recuperar la confianza de Washington. Esto implicará mayor vigilancia no sólo en la frontera sur con Guatemala, sino también en los aeropuertos para evitar que México se convierta en país de tránsito de migrantes que buscan llegar a suelo estadounidense. 

En definitiva, el sexenio de Sheinbaum transcurrirá por la senda trazada por AMLO, sin grandes sobresaltos. El principal desafío será equilibrar la relación con Estados Unidos, crucial por motivos económicos y de seguridad, sin renunciar a una política migratoria mínimamente humanitaria. De lo contrario, México corre el riesgo de convertirse en un muro infranqueable para los flujos migratorios procedentes de Centroamérica.

México es el principal socio comercial de EE. UU., lo que obliga a ambas partes a dialogar, sobre todo si el nearshoring continúa siendo una prioridad de la Casa Blanca. 

Yo veo que pronto vendrá la reforma o eliminación del programa “parole”, que permite a los migrantes sin visado entrar al país. Ahora que México fue sobrepasado por Venezuela como la principal fuente de migrantes, se verá obligado a limitar los cruces de su frontera sur, para así no tener que lidiar con migrantes sin posibilidad de llegar a EE. UU. que también han colapsado varias ciudades mexicanas.

AMLO eligió a dedo a Sheinbaum para continuar con su legado. Foto Crédito: Plataforma

Concluyendo

La Casa Blanca, avergonzada por el caos en la frontera, empieza a pronunciarse en términos menos comprensivos con los migrantes. El senador John Fetterman demócrata de Pensilvania afirma que la crisis migratoria amenaza con destruir el sueño americano. 

En definitiva, México y Estados Unidos están condenados a entenderse. Los lazos históricos, económicos y sociales que unen a ambas naciones dejan poco margen para el enfrentamiento. Sheinbaum y la Casa Blanca deben aprovechar la oportunidad que brinda el cambio de gobierno en México para recomponer una relación bilateral sólida y beneficiosa para los dos países.