Daniel Island, SC.- En un salón completamente lleno en Daniel Island, un grupo de al menos 70 hombres de la parroquia de Saint Clare of Assisi se reunió para conocer de cerca al Obispo de Charleston, Jacques Fabre-Jeune. El Obispo de la Comunidad en Carolina del Sur ha sido muy activo. El ambiente estaba cargado de expectativa y entusiasmo ante la oportunidad de escuchar a un líder tan influyente en la comunidad.

Un Obispo Diferente
El Obispo Fabre-Jeune no solo inspira con su mensaje de fe y servicio, sino que también hace historia. Es el primer Obispo Afroamericano en Carolina del Sur y el primer Obispo en los Estados Unidos originario de Haití. Su nombramiento representa un paso significativo en la diversidad de la Iglesia Católica en el país, brindando esperanza a muchas comunidades que buscan mayor representación y conexión con su liderazgo espiritual. Esto es especialmente relevante para El Obispo de la Comunidad en Carolina del Sur.
Durante el encuentro, el Obispo de la Comunidad en Carolina del Sur compartió su experiencia de vida, su recorrido por distintas misiones alrededor del mundo y su compromiso con fortalecer la fe en cada comunidad que visita. Su energía y gozo contagioso hicieron de la reunión un momento inolvidable para los asistentes, quienes tuvieron la oportunidad de hacer preguntas y compartir sus inquietudes con él.
El Papa Francisco nombró a Fabre-Jeune obispo de Charleston el 22 de febrero de 2022. Es el primer hombre afroamericano en ser nombrado para el cargo y el primer miembro de una orden religiosa. Es el segundo obispo haitiano-estadounidense y el primero en dirigir una diócesis.
Fabre-Jeune habla con fluidez inglés, español, italiano, francés y criollo.
Una vocación sin límites
El obispo ha dedicado su vida a la misión religiosa, viajando por diversos países para llevar su mensaje. Su trayectoria comenzó en México, donde pasó dos años sin hablar español. Luego, fue enviado a Canadá durante tres años y, más tarde, a Massachusetts, en Framingham.
Tras su ordenación en Nueva York, su camino lo llevó a Florida por tres años. Posteriormente, continuó su labor en Colombia, Sudáfrica y la República Dominicana. Su misión también lo condujo a Italia, donde pasó dos años antes de regresar a América
El obispo enfatiza la importancia de no encasillar a las personas. En una de sus primeras entrevistas, declaró que su labor no se puede definir con límites. «No me encasillen», afirmó. Su trabajo es diverso y abarca distintas realidades, siempre con la intención de acercarse a la comunidad y comprender sus necesidades.
Desde su llegada, ha observado de cerca la situación de la comunidad y ha identificado problemas que deben ser abordados. «Cuando llegué, me decían que todo estaba bien, pero al profundizar, vi que no era así», señaló.

El compromiso con la comunidad
El obispo ha trabajado incansablemente para fortalecer la conexión con los fieles. Ha visitado las 116 parroquias y ha recorrido más de 60,000 millas para conocer de cerca la realidad de cada comunidad en todo Carolina del Sur. En estas visitas, ha promovido la importancia de la cercanía entre la iglesia y sus seguidores. El Obispo de la Comunidad en Carolina del Sur realmente marca una diferencia significativa.
«Un pastor debe oler a sus ovejas», ha repetido en diversas ocasiones, subrayando que su misión es estar presente en la vida de las personas. Su dedicación se refleja en el incremento de vocaciones religiosas en su comunidad, con 26 jóvenes interesados en unirse al sacerdocio.
Desafíos y soluciones en la formación religiosa
Uno de los principales retos que enfrenta la iglesia es la formación de nuevos líderes religiosos. El obispo ha implementado programas para reforzar el conocimiento de los valores cristianos. Ha trabajado con candidatos a la confirmación, abordando temas como los siete pecados capitales, los siete dones del Espíritu Santo y los frutos del Espíritu.
Para facilitar el aprendizaje, propone estrategias sencillas, como asignar un concepto para cada día de la semana. «Si tomamos un principio cada día y lo practicamos, podemos fortalecer nuestra fe», explicó.
Un llamado a la responsabilidad y el amor
El obispo resalta la importancia del amor como base de la vida cristiana. Habla de los diferentes tipos de amor: el amor conyugal, el amor fraternal y el amor universal. En su mensaje, exhorta a la comunidad a reflexionar sobre estos valores y a aplicarlos en su día a día.
«Si no practicamos el amor, no podemos cumplir nuestra misión», señala. Su liderazgo ha inspirado a muchas personas a reforzar su compromiso con la iglesia y a vivir de acuerdo con los principios del Evangelio.
El obispo continúa su labor con determinación, visitando parroquias, formando nuevos líderes y promoviendo una iglesia cercana a su comunidad. Su objetivo es claro: fortalecer la fe, unir a las personas y seguir difundiendo el mensaje cristiano en cada rincón donde su misión lo lleve.
«Nuestro trabajo no tiene fronteras», concluye el Obispo de la Comunidad en Carolina del Sur. Con esa convicción, sigue recorriendo el mundo, sembrando esperanza y guiando a su comunidad en el camino de la fe.
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