Columbia, SC.- Perforación petrolera marina amenaza costa de las Carolinas, es una advertencia que une a políticos de ambos partidos, líderes empresariales y defensores ambientales en una sola causa: proteger el litoral de Carolina del Sur y del Norte. Esta alianza busca mantener la moratoria establecida en 2020 por el expresidente Donald Trump, que prohíbe la exploración y perforación de petróleo y gas en aguas del Atlántico hasta al menos 2032.
Gobernadores de las Carolinas se oponen a la perforación offshore
Los gobernadores Henry McMaster (Republicano, SC) y Josh Stein (Demócrata, NC) enviaron una carta conjunta al Buró de Gestión de Energía Oceánica (BOEM), exigiendo que sus estados sean excluidos del nuevo plan de arrendamiento petrolero. En sus propias palabras: “Pedimos que… se mantenga la moratoria existente sobre la exploración, desarrollo y producción de petróleo y gas frente a nuestras costas”.
Ambos líderes recordaron que las costas de sus estados suman más de 513 millas de playas y 6.250 millas de litoral, habitadas por más de 2.7 millones de personas, vida silvestre protegida y comunidades enteras que dependen de un océano sano.

Turismo y pesca en riesgo por la perforación marina
La economía costera de Carolina del Sur y del Norte generó $9.6 mil millones al PIB en 2021. Más de 125.000 empleos y $3.8 mil millones en salarios dependen del turismo, la pesca y los deportes acuáticos. Un derrame de petróleo podría tener efectos devastadores e irreversibles en estas industrias vitales.
Sobre esto, los gobernadores advierten: “Estas industrias… son el sustento económico de nuestras comunidades costeras y son altamente vulnerables a la interrupción por la exploración y producción petrolera marina”.
La comunidad de Myrtle Beach establece: “El turismo es la base de mi comunidad. Un derrame impactaría a miles de pequeños negocios, empleos y familias”. Por eso, tanto la Cámara de Comercio del Área de Myrtle Beach como la Coastal Conservation League apoyan firmemente la prohibición.

Infraestructura militar en riesgo
Además del impacto ambiental y económico, McMaster y Stein subrayan el peligro para la seguridad nacional: “Nuestras costas también albergan instalaciones militares críticas… La infraestructura petrolera marina y las actividades como las pruebas sísmicas pueden interferir con estas operaciones, debilitando nuestra defensa nacional”.
Esta preocupación cobra relevancia dada la presencia de bases estratégicas en ambas Carolinas, cuya operatividad podría verse comprometida por el ruido submarino, las plataformas flotantes y el tráfico de embarcaciones industriales.
¿Qué tipo de perforación está en juego?
La amenaza incluye principalmente la perforación en aguas profundas para petróleo y gas, además del uso de pruebas sísmicas con cañones de aire comprimido, que emiten potentes explosiones acústicas para identificar reservas submarinas. Estas actividades afectan gravemente a delfines, ballenas y ecosistemas marinos sensibles.
Los gobernadores señalaron que: “Cada municipio costero en Carolina del Norte y Carolina del Sur ha aprobado resoluciones en contra de la perforación y las pruebas sísmicas”.
Esta oposición es generalizada y representa el sentir de comunidades enteras que ven en estas prácticas un riesgo innecesario.
Empresas afectadas por la posible extensión de la moratoria
Entre las compañías potencialmente afectadas si la moratoria continúa hasta 2032 figuran:
- WesternGeco y Petroleum Geo‑Services (PGS): especialistas en estudios sísmicos marinos.
- Valaris, Seadrill y Transocean: operadores de plataformas de perforación en aguas profundas.
- Chevron y TotalEnergies: grandes petroleras interesadas en futuros bloques del Atlántico.
La carta deja en claro que las preocupaciones económicas y ecológicas superan los posibles beneficios energéticos. “Estas decisiones… respondieron a las preocupaciones bipartidistas significativas de líderes empresariales, residentes y funcionarios electos sobre los riesgos que estas actividades representan”.

Apoyo político y social en aumento
El representante republicano Russell Fry también firmó una carta pidiendo mantener la moratoria. Aunque apoya el desarrollo energético nacional, insistió en que debe respetarse la realidad ambiental de cada región. Surfside Beach, por ejemplo, realizó una votación local donde el 78% de los encuestados se manifestó en contra de la perforación.
Amy Armstrong, del South Carolina Environmental Law Project, concluyó: “Sabemos que la amenaza es real. No podemos quedarnos quietos”. Esa postura firme es respaldada por la carta oficial de los gobernadores, que remata: “Respeten los deseos de nuestros estados y comunidades costeras… y reafirmemos la decisión presidencial de proteger nuestras costas”.
El futuro de la costa se decide ahora
La carta se envió justo antes de concluir el período de comentarios públicos sobre el nuevo plan federal de arrendamiento. Más de 44.000 ciudadanos participaron. Ahora la decisión recae en el Departamento del Interior y la Casa Blanca.
La oposición a la perforación petrolera offshore no es solo ambiental; es económica, social y estratégica. Por eso, la perforación petrolera marina amenaza costa de las Carolinas es mucho más que un titular: es una advertencia documentada, respaldada por hechos y firmada por quienes defienden el futuro costero de la región.
También puede interesarte: El Lowcountry continua el liderazgo ecológico en el Estado
