El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, rechazó categóricamente la última propuesta formulada por el gobierno de Irán. Además, aseguró que el país persa busca un acuerdo desesperadamente porque está «perdiendo estrepitosamente».
A las afueras de la Casa Blanca, previo a su partida hacia un encuentro de fútbol americano universitario, Trump dejó clara su posición respecto a las negociaciones internacionales:
«Quieren llegar a un acuerdo y me parece bien. A mí también me gustaría llegar a un acuerdo, pero ese acuerdo en particular no es aceptable».
Los detalles del plan rechazado por Teherán
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, había expuesto horas antes el plan diplomático de Teherán ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). La hoja de ruta propuesta contemplaba un cronograma detallado:
- Días 1 a 5: Ejecución de los pasos iniciales tras la aceptación formal por parte de Estados Unidos.
- Sexto día: Reapertura total del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo.
- Séptimo día: Inicio de negociaciones directas sobre el programa nuclear iraní para alcanzar un pacto definitivo.
A pesar del ofrecimiento, Irán reafirmó de manera contundente que no renunciará a lo que considera sus derechos nucleares soberanos. Este es el punto de quiebre central en las exigencias de Washington.
Posible reanudación de bombardeos tras las elecciones de mitad de mandato
De acuerdo con reportes publicados por el Wall Street Journal, asesores cercanos a Trump señalaron que el mandatario evalúa reanudar las acciones militares y bombardeos sobre Irán una vez concluidas las elecciones de mitad de mandato (midterms).
Trump ha vinculado en repetidas ocasiones la resolución del conflicto con el calendario electoral. También afirma que espera que las hostilidades concluyan tras los comicios, siempre y cuando Teherán abandone definitivamente sus ambiciones nucleares.
Impacto en los mercados energéticos y el comercio mundial
La amenaza de una escalada en las acciones militares prolonga la inestabilidad en los mercados globales de energía. Además, el bloqueo y las interrupciones en el estrecho de Ormuz —una de las rutas de tránsito de petróleo más estratégicas del planeta— continúan generando incertidumbre en el transporte marítimo internacional. Por último, esto ejerce presión al alza en los precios del combustible.
