CARACAS, Venezuela — En medio de las tensiones bélicas con Irán y el incremento en los precios del combustible, el presidente Donald Trump anunció un estratégico acuerdo energético. El objetivo es explotar 17 yacimientos petrolíferos en Venezuela, equivalentes a 65.000 millones de barriles de crudo.
El secretario de Energía, Chris Wright, llegó a la capital venezolana a las 20:30 hora local de este martes. Aseguró que los acuerdos que prevé firmar buscan «traer paz, oportunidades y prosperidad al pueblo de Venezuela y al pueblo de los Estados Unidos».
Wright agregó que se avecinan muy buenos tiempos a medida que grandes inversiones fluyan hacia el país. Su viaje coincide además con el anuncio por separado de Chevron de sus planes para ampliar operaciones en la nación suramericana.
Detalles del acuerdo energético tras la captura de Maduro
Tras la operación militar estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro en enero, la administración Trump ha enfocado sus esfuerzos en reactivar la producción petrolera venezolana. La iniciativa contempla los siguientes puntos clave:
- Concesión a 100 años: La presidenta interina Delcy Rodríguez y el parlamento venezolano respaldaron la concesión otorgada a la firma privada North American Blue Energy Partners (NABEP).
- Participación de EE. UU.: La Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de EE. UU. asumirá una participación accionaria del 35% en la matriz de NABEP, sin costo para los contribuyentes estadounidenses.
- Expansión de Chevron: El acuerdo coincide con los planes de la petrolera estadounidense Chevron para ampliar sus operaciones en el país.
- Rol de Alejandro Betancourt: Pese a críticas por antiguas investigaciones europeas ya archivadas, el fundador de NABEP cuenta con el visto bueno de Washington. Esto ocurrió tras verificar que no enfrenta cargos legales en EE. UU.
Soberanía y transición económica El secretario de Estado, Marco Rubio, aclaró que la meta principal es estabilizar la economía venezolana y atraer inversión privada. Asimismo, fuentes oficiales de Washington sostienen que el pacto respeta la soberanía de los recursos nacionales. Además, sienta las bases para una futura transición democrática en la nación sudamericana.
