The New York Times ha elevado su batalla legal contra el Pentágono. El diario neoyorquino presentó una nueva demanda contra el Departamento de Defensa de los EE. UU. Además, acusa a la institución de violar la Primera Enmienda de la Constitución al imponer una estricta política. Dicha política obliga a los reporteros a ser escoltados en todo momento dentro de las instalaciones.

Esta es la segunda demanda judicial que el medio interpone en un lapso de cinco meses contra el cuerpo militar. Así, se intensifica el debate nacional sobre la censura, la transparencia gubernamental y la seguridad nacional.

La postura de The New York Times: «Un intento inconstitucional»

Los representantes del periódico argumentan que las nuevas medidas burocráticas del Pentágono asfixian el periodismo de investigación y la cobertura independiente. Además, afectan a una de las sedes gubernamentales más importantes del mundo.

El diario sostiene que esta nueva norma provisional es una medida de represalia. En la práctica, anula el propósito de las acreditaciones de prensa tradicionales.

El Pentágono responde: «Buscan acceder a información clasificada»

Por su parte, el Departamento de Defensa ha defendido enérgicamente las restricciones de acceso, argumentando motivos estrictos de seguridad del Estado.

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, utilizó sus redes sociales para criticar la postura del medio de comunicación:

  • Protección de secretos de Estado: Según Parnell, la demanda no es más que «un intento de eliminar los obstáculos que les impiden acceder a información clasificada».
  • Regulación estándar: El funcionario enfatizó en la plataforma X que los periodistas «quieren recorrer los pasillos del Pentágono libremente y sin escolta, un privilegio del que no disponen en ningún otro edificio federal».
  • Legalidad de la norma: Aseguró que la política es completamente legal y busca evitar la «divulgación criminal ilícita» de secretos de seguridad nacional.

Cronología del conflicto: De la era Hegseth al nuevo cuerpo de prensa

La tensión entre los medios de comunicación y las autoridades de defensa comenzó a finales del año pasado. Después, ha escalado rápidamente a través de los tribunales:

  1. Diciembre: El secretario de Defensa, Pete Hegseth, introdujo una polémica política que obligaba a los medios a comprometerse formalmente a no recopilar ninguna información que no estuviera autorizada explícitamente por oficiales de defensa. Como consecuencia, el Times presentó su primera demanda.
  2. Éxodo de medios: Múltiples agencias de noticias y periódicos decidieron abandonar las salas de redacción del Pentágono antes de acatar las nuevas reglas. Además, optaron por cubrir el sector militar desde el exterior.
  3. Marzo (Fallo judicial): El juez de distrito estadounidense Paul L. Friedman falló a favor de The New York Times, determinando que la política original del Pentágono restringía de forma ilegal las credenciales de prensa.
  4. La nueva norma de escoltas: Para eludir los efectos del fallo, el Pentágono implementó de inmediato la regla provisional de acompañamiento obligatorio mediante escoltas gubernamentales. Así, provocó esta segunda demanda.

Situación actual en la sala de prensa

Mientras el litigio avanza, el espacio físico destinado a los medios en el Pentágono ya no es el mismo. Las autoridades de defensa han aprobado y seleccionado a un nuevo cuerpo de prensa afín, el cual ocupa actualmente las instalaciones informativas del edificio.