La defensora de los trabajadores agrícolas murió el 28 de octubre de 2026 en California. Fue una de las principales negociadoras de los primeros contratos del movimiento que dio origen a United Farm Workers.
Por Redacción – El Informador
Dolores Huerta, una de las dirigentes más influyentes del movimiento laboral estadounidense, murió el miércoles 28 de octubre de 2026, a los 96 años, en su casa de Bakersfield, California. Su trayectoria estuvo marcada por la negociación de contratos colectivos, la organización de boicots y la defensa de trabajadores agrícolas que durante décadas carecieron de protecciones laborales fundamentales.
Su familia confirmó el fallecimiento y pidió privacidad. La activista había mantenido una intensa participación pública hasta sus últimos años, con campañas por los derechos de las mujeres, la participación electoral y las condiciones de vida de las familias trabajadoras.
Huerta fue cofundadora de la National Farm Workers Association, una organización que se convertiría en parte de United Farm Workers (UFW). Su nombre también quedó asociado a «Sí se puede», aunque sus contribuciones abarcaron negociaciones y cambios legislativos con consecuencias concretas para miles de trabajadores.
Huerta llevó las demandas campesinas a las mesas de negociación
Uno de sus principales aportes fue transformar las protestas agrícolas en acuerdos laborales. En los años sesenta, los trabajadores del campo enfrentaban salarios bajos, condiciones peligrosas y escasas oportunidades para negociar colectivamente con sus empleadores.
En septiembre de 1965, trabajadores filipinos liderados por Larry Itliong iniciaron una huelga en los viñedos de Delano, California. La asociación de Huerta y otros organizadores se sumó a la movilización, que posteriormente se extendió mediante un boicot nacional contra las uvas.
Huerta dirigió parte de esa campaña en la costa este de Estados Unidos. Trabajó para conseguir el apoyo de consumidores, comercios, sindicatos y organizaciones sociales, mientras el movimiento presionaba a los productores para negociar.
En 1970, la campaña consiguió contratos colectivos para trabajadores de los viñedos. Huerta fue una de las principales negociadoras del sindicato y contribuyó a establecer mejores salarios, beneficios de salud y protecciones relacionadas con las condiciones laborales.
Su labor también alcanzó el ámbito legislativo. La aprobación de la Ley de Relaciones Laborales Agrícolas de California en 1975 estableció mecanismos para que los trabajadores agrícolas ejercieran sus derechos de organización y negociación colectiva.
Su liderazgo abrió espacio a las mujeres en el movimiento sindical
Huerta defendió los derechos laborales en una época en que las negociaciones sindicales y las decisiones políticas estaban dominadas por hombres. Participó directamente en reuniones con productores, encabezó movilizaciones y exigió que las necesidades de las trabajadoras también formaran parte de las demandas del movimiento.
Su experiencia como maestra había influido en esa decisión. Nacida el 10 de abril de 1930 en Dawson, Nuevo México, creció en Stockton, California, y conoció de cerca las dificultades de las familias campesinas a través de los estudiantes que llegaban a sus clases.
Con los años amplió su activismo a los derechos de las mujeres, los inmigrantes y las comunidades con menor representación política. En 2003 fundó la Dolores Huerta Foundation, dedicada a promover la participación cívica y la formación de líderes comunitarios.
En marzo de 2026, también hizo público que había sufrido abusos sexuales por parte de César Chávez durante la década de 1960. Huerta explicó a The New York Times que había guardado silencio por temor a perjudicar el movimiento campesino. Su testimonio se conoció durante una investigación sobre otras denuncias contra el dirigente, fallecido en 1993.
«Sí se puede» se convirtió en un lema internacional
En 1972, durante una campaña sindical en Arizona, Huerta respondió con la expresión «Sí se puede» a quienes consideraban imposible continuar la organización de los trabajadores frente a las restricciones legales.
La frase se extendió entre los movimientos laborales y por los derechos civiles. Décadas después, su versión en inglés, «Yes, we can», alcanzó notoriedad durante la campaña presidencial de Barack Obama en 2008.
Obama le entregó la Medalla Presidencial de la Libertad en 2012, en reconocimiento a su trayectoria como organizadora sindical y defensora de la igualdad.
Beaufort County registró más de 2,100 trabajadores agrícolas contratados
El trabajo agrícola también forma parte de la economía de Carolina del Sur. El Censo Agropecuario de 2022 del Departamento de Agricultura de Estados Unidos registró 18,730 trabajadores agrícolas contratados en el estado, incluidos 2,101 en Beaufort County.
Las cifras aparecen en un informe estatal de enero de 2026 y corresponden al año 2022. Constituyen un antecedente sobre la presencia del trabajo agrícola en el Lowcountry, aunque no establecen una relación directa entre Huerta y las organizaciones laborales de Carolina del Sur.
La familia de Huerta anunció que comunicará posteriormente los planes para celebrar su vida. La Dolores Huerta Foundation continúa sus programas de organización comunitaria y participación cívica en California.
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